martes 22 de junio de 2021
CUERPO & ALMA | 11-03-2021 12:59

Qué líos que tenemos

Por Guillermina Rizzo

En un año, en el que diseñar y ejecutar un plan de vacunación porque lo que está en juego es la vida, y nos está dando muchos dolores de cabeza…

En un año en el que se celebrarán elecciones y en el que ya comenzaron a circular mediciones y candidatos/as, no puedo dejar de pensar en este tema. 

La “asociación libre” regla y método fundamental del Psicoanálisis creado por Freud consiste en que la persona, durante las sesiones, exprese “todo”, pensamientos, ideas, ocurrencias, imágenes, recuerdos, emociones, tal como se le presentan. 

No hay restricciones, filtros, tampoco es necesaria la estructuración de un discurso; y “todo” vale, lo irrelevante, lo importante, lo impertinente, lo impúdico e insensato, hasta lo incoherente.

En una mezcla de “asociación libre”, fortuita y también algo forzada, pienso en los “líos” que tenemos.

Mis queridos/as lectores/as, si digo “los ‘líos’ que tenemos” ¿con qué los asocia? ¿qué imágenes vienen a su cabeza?

¡Líos! ¡Me remite a dos célebres argentinos! ¡argentinos que en muchas ocasiones “son matados” por los propios argentinos.

¡Líos! ¡Antropofagia! ¡Surgen preguntas! 

¿Nos estamos devorando unos/as a otros/as? ¿El instinto depredador no reconoce límites? ¿Vivimos en una sociedad caníbal que devora a sus ídolos/as y hasta sus hijos/as? ¿La carroña no admite errores?

¡Líos! “Lio Messi”, quien acaba de recibir el premio Konex de brillante; un súper dotado, único e irrepetible. Ver un partido es un deleite que desborda el corazón del fanático y hasta conmueve la mirada de quien reniega del fútbol. Sin embargo, está siempre bajo la lupa y se le exige: si canta el himno, si siente o no la camiseta; y abonamos una grieta comparando y estableciendo bandos ¿Diego o Lio?

¡Líos! En este ejercicio de asociaciones viene a mi cabeza quien entre sus “primeras bajadas de líneas” impartió una orden: “hagan lío”.

Contra todas las encuestas, apuestas y pronósticos, el 13 de marzo de 2013, tuvimos la dicha y el orgullo de que un argentino se convierta por primera vez en Papa; está cumpliendo 8 años de Pontificado.

Francisco revoluciona las redes sociales, deslumbra al mundo, se acerca al Muro de los Lamentos junto a un rabino y a un musulmán, se enfrenta al poder e intenta sanear una institución milenaria atravesada por la corrupción y la pederastia. 

La lista de gestos y mensajes es interminable, un discurso que sacudió el seno de Naciones Unidas, besar los pies de los líderes de Sudán que fueron rivales, abrazar a los enfermos de Alzheimer, y proclamar que la comida, sí la comida, no es propiedad privada. Acaba de finalizar una gira por Irak riesgosa pero plagada de potentes mensajes para el mundo.

 

¡Qué líos tenemos! Al ídolo del fútbol le exigimos y hasta en una ocasión su pequeño hijo le preguntaba “por qué lo matan en Argentina”, a Francisco muchos/as lo resisten mientras otros/as se preguntan “cuándo vendrá a Argentina”.

 

¿Mezcla de exigencia desmedida y de patriotismo narcisista?

 

Para la Psicología la exigencia desmedida está ligada a metas obsesivas, a la intransigencia que conduce a la insatisfacción permanente. Cuando esa exigencia está depositada en los/as otros/as la persona se convierte en formulador serial de críticas, que destruye y hasta devora.

 

¡Qué líos tenemos! Tiempo de revisar frustraciones propias y asumir responsabilidades sin depositarlas en los/as otros/as; tiempo de empezar a hacer lío: liar, atar, juntar y unir. Tal vez así una grieta funcional para unos/as pocos/as comience a cerrarse.

 

Guillermina Rizzo. Dra. en Psicología. Columnista en medios de comunicación. Twitter @guillerizzo

 

Galería de imágenes

En esta Nota

Comentarios

Espacio Publicitario