jueves 23 de septiembre de 2021
CUERPO & ALMA | 31-05-2021 12:57

La importancia de enseñar a los niños a tener una relación sana con el dinero

Desde muy temprano los chicos están rodeados de estímulos relacionados al dinero: desde avisos comerciales, facturas que llegan a casa, presiones financieras: “¿¡otra vez llamaron del banco?!”, una visita al cajero, o el dinero que deja el Ratón Pérez, entre muchísimos otros. Por Laura Lewin.

Si bien cada hogar enfrenta diferentes situaciones financieras, como padres debemos enseñarles a los chicos a tener una relación saludable con el dinero y cuanto antes empecemos, ¡mejor!

Pero cuidado, enseñarles acerca del dinero, no es tener una charla. Es un proceso. Son muchas conversaciones, y utilizar algunas situaciones que se presenten como grandes oportunidades para aprender acerca del tema.

Algunas cuestiones a tener en cuenta:

1) El valor del dinero

Cuando son chicos, los niños creen que el dinero fluye de manera continua y que si no tenemos más, podemos conseguirlo en el cajero o pagar con tarjeta. Enseñarles, cuando son pequeños, e independientemente del nivel socio-económico de la familia, que el dinero no es infinito, y que debemos pagar por lo que necesitamos comprar, es una de las primeras lecciones en este tema. Por otro lado está el tema del “dinero invisible”. Cada vez más se utilizan medios de pago que no requieren del billete físico: desde tarjetas de crédito o débito, a transferencias, pasando por tarjetas de pago, a aplicaciones del celular como mercado Pago, o compras virtuales, por lo que comprender el valor del dinero se hacer difícil para los más chicos de la familia.

2) ¿“Queremos” o “necesitamos”?

A partir de los 7 años aproximadamente, ya están más maduros para comenzar a desarrollar los primeros hábitos en relación al dinero.

Una lección importante, es la diferencia entre “querer” y “necesitar”, es decir entre qué necesitan verdaderamente y qué les gustaría tener.

Muchas veces vamos a tener que decirles que no lo compraremos, simplemente porque no lo necesitamos. Otras, vamos a tener que priorizar comprar ese par de pantalones que necesitan, pero para el de esa marca que quieren, vamos a tener que esperar. Inclusive en el supermercado, podrán elegir entre dos paquetes de galletitas, pero no llevar ambos. “No necesitamos ambos, podemos elegir el que vos quieras, pero tiene que ser un paquete”.

Para algunos padres será difícil, porque como papás queremos que nuestros hijos tengan todo lo que quieran, pero no estaríamos preparándolos para su vida adulta si no les enseñamos esta diferencia entre querer y necesitar.

3) Asignaciones para sus gastos o gustos.

El tema de darles dinero a los chicos para gastos personales es una de las primeras experiencias en el manejo personal del dinero. Aquí no hay reglas que se apliquen a todos por igual. Va a depender de los chicos, de la situación financiera de la familia y las creencias personales de cada uno, pero es una gran ayuda para que empiecen a comprender el valor del dinero.

A algunos les gustará darles dinero a cambio de trabajo en la casa. Si por ejemplo, sacan a pasear al perro todos los días, reciben una compensación. Cuando no lo hacen, no. Lo que se busca enseñar en este caso es la relación entre esfuerzo y dinero. La contracara de esto es que solo hagan las cosas que deben hacer por dinero. Muy pronto los tendrás diciendo “saco la basura ¿pero cuánto me pagás por hacerlo?”. Oooops!

En lo personal, creo que las tareas del hogar deben estar repartidas, pero no pagas, comprendiendo que cada miembro de la familia tiene responsabilidades y obligaciones y que las hacemos para tener una convivencia armoniosa.

Otra opción, es la de darles una asignación por semana/mes sin necesidad de hacer nada a cambio, solo por el hecho de enseñarles su valor, y a ser disciplinados en el manejo del dinero. Acá, la contracara será que no crean que el dinero es fácil de recibir y que no hay que hacer nada a cambio para recibirlo.

Como ven, una vez más, este tema va a depender de cada niño y cada familia.

4) El valor del ahorro

Tanto en adultos como niños, el ahorro es clave y no es sencillo de lograr para el que no ha desarrollado el hábito. Obviamente sin contar con las cuestiones económicas de nuestro país o de la situación puntual que nos plantea la pandemia, hay adultos a los que les cuesta ahorrar. El criterio de gastar menos de lo que tenemos y poder pensar en el medio y largo plazo, es crucial para poder enseñarles acerca de la previsibilidad.

Ponernos objetivos es un buen comienzo. El ahorrar para comprar algo que necesitemos o nos guste nos da un propósito. Para un niño, saber que tiene ahorrado la mitad de lo que necesita para un juego de consola o una salida con amigos, lo alienta a seguir ahorrando.

Otra enseñanza en relación a sus ahorros, es la de enseñarles a esperar. Si para un cumpleaños o una festividad, reciben dinero, podemos ayudarlos a pensar en qué quieren invertir ese dinero.

Si ven algo que les gusta, los alentamos a esperar, y si luego lo siguen queriendo, ahí pueden comprarlo.

Enseñarles a pensar en sus compras y a esperar, es una lección que hasta los adultos podrían necesitar. Estamos ayudándolos a dilatar la gratificación, algo esencial en su vida adulta, ya que les va a enseñar a desarrollar la auto disciplina necesaria para ahorrar cuando sean grandes.

Y si cometen un error porque después se arrepienten de la compra que hicieron y no tienen el dinero para aquello que querían, será una buena lección acerca de pensar acerca de lo que compramos antes de hacerlo. En vez de prohibirles hacer compras compulsivas, podemos utilizar este error para enseñarles acerca de las consecuencias de una mala compra y corregir esta conducta a futuro.

No olvidemos que, como adultos, también modelamos comportamientos. Ellos pueden ver si somos compradores compulsivos, o si podemos frenar el impulso y discernir si realmente lo necesitamos o eso que queremos debe o puede esperar.

5) Enseñar en base a la motivación

Como en todo, necesitamos de la motivación e interés de los chicos para que puedan aprender mejor, así que debemos enfocarnos en qué deben aprender y a qué edad. Una idea interesante, para seguir trabajando el concepto de “querer” versus “necesitar”, es pedirles que, con nuestra ayuda, hagan la lista de las compras del supermercado, en función de un presupuesto asignado.

Además de empoderarlos y desarrollar habilidades como la toma de decisiones, pensamiento crítico y el priorizar, los enfrentamos a tener que tomar decisiones basados en la diferencia entre lo que es necesario, y lo que es un gusto, haciéndolos reflexionar y aprender que, muchas veces, el comprar lo que les gusta pero no necesitan, va a tener consecuencias para toda la familia.

O podemos pedirles que nos ayuden a planificar su festejo de cumpleaños en función del presupuesto que tenemos.

Ayudar a nuestros hijos a desarrollar una alfabetización financiera los va a ayudar a estar listos en un mundo complejo al que deberán enfrentarse más adelante. De la misma manera que les enseñamos valores y buenas costumbres, enseñarles a manejar el dinero de una manera saludable y consiente, es parte de nuestro rol como padres.

 

(*) Laura Lewin es autora, capacitadora y especialista en educación. Es oradora TEDx y ha escrito numerosos libros, entre los cuales podemos destacar Fuertes y Felices, el manual del usuario que no te entregaron cuando tuviste hijos, de editorial Bonum. Facebook: @LauraLewinOnline Instagram: @lauralewinonline

 

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