Rouge

Rouge

- Actualidad -

Diabetes gestacional: todo lo que tenés que saber

Las mujeres que padecen diabetes gestacional tienen más riesgo de tener diabetes Tipo 2 luego del embarazo. (Foto: Pixabay)
28 de mayo de 2019

Por Bàrbara Defoix Navarro

La mayoría de enfermedades las padecen mujeres y hombres por igual, sin embargo, hay algunas exclusivas de cada uno de los géneros. El 28 de mayo se celebra el Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer con el objetivo de visibilizar aquellas cuestiones que se deben tener en cuenta para el cuidado de la salud femenina.

Una de las patologías exclusivas de las mujeres es la diabetes gestacional, que es aquella que se detecta por primera vez durante el embarazo. Esta enfermedad afecta a la madre durante el final de la gestación y también al bebé que está por nacer.

Según datos del Ministerio de Salud y Desarrollo Social de la Nación, en Argentina, una de cada 10 mujeres padece esta enfermedad.

Una de cada 10 mujeres padece esta enfermedad. (Foto: Pixabay)

La diabetes gestacional causa que las hormonas de la placenta impidan la acción de la insulina en el cuerpo de la mujer, lo que provoca un aumento de los niveles de glucosa en sangre. Al mismo tiempo, el cuerpo del bebé se encuentra sobreexigido porque el páncreas trabaja más de lo habitual para producir insulina, lo que hace que el feto suba de peso.

Una mujer puede estar más predispuesta a padecer diabetes durante el embarazo por el cambio hormonal o de metabolismo que conlleva la gestación. Otro factor de riesgo es el sobrepeso o la obesidad. “El peso en exceso es uno de los grandes males de la actualidad, por eso los casos de diabetes gestacional se incrementaron sustancialmente en los últimos años”, indicó Eduardo Valenti, profesor titular de obstetricia de la Facultad de Medicina de la UBA y director de Maternidad del Hospital Materno Infantil Ramón Sardá (MN: 48574).

Si se detecta a tiempo se pueden prevenir los riesgos que conlleva esta afección tanto en la madre como el bebé. En el caso de tener diabetes gestacional se tienen mayores riesgos de un parto prematuro, de cesárea o alteraciones en el parto. Por eso, es considerado un embarazo de alto riesgo.

Diabetes: se cuadruplicó la cantidad de adultos que padece esta enfermedad

Los cuatro pilares en los que se basa el control de una mujer con diabetes gestacional son:

● Educacional: lo relacionado con el aprendizaje que debe hacer la mujer para controlar la enfermedad, como chequear los niveles de glucemia, realizarse las pruebas correspondientes, y enseñarle a controlar su metabolismo.

● Dieta.

● Ejercicio físico.

● Fármacos (insulina).

Una vez que la mujer da a luz la diabetes gestacional puede desaparecer y volver a repetirse en el próximo embarazo. Otra posibilidad es que se desarrolle diabetes tipo 2, que es un desorden del metabolismo que representa hasta el 90 por ciento o más de todos los casos de diabetes.

“En muchos casos las mujeres que sufrieron diabetes gestacional pueden desarrollar diabetes posteriormente, por eso se deben realizar análisis de sangre durante el embarazo, seis semanas posteriores al parto, repetirlos periódicamente, ser más cuidadosas con la alimentación y realizar ejercicios frecuentemente., consignó Alejandra Sánchez Cabezas especialista en ginecología, Máster en Epidemiología, Gestión y Políticas de Salud y fundadora de Surcos Asociación Civil y médica (MN: 68385).

Si se controla de forma adecuada, se reducen los peligros tanto para la mamá como el bebé. (Foto: Unsplash)

La experta precisó que la mujeres con diabetes gestacional o las que tuvieron un bebé mayor de 4Kg tienen más riesgo de desarrollar una diabetes Tipo 2. “Esta es más frecuente en personas que tienen sobrepeso, o familiares con diabetes, en las personas que tienen presión arterial elevada o alteraciones en el colesterol o en los triglicéridos y quienes consumen grandes cantidades de alcohol y no realizan ejercicio”, señaló Sánchez Cabezas.

El incremento de las mujeres con diabetes está asociado a los hábitos alimenticios. Cada vez se consumen más hidratos de carbono (harinas y azúcares), alimentos más procesados, harinas y se realiza menos ejercicio.

Por ende es importante llevar adelante una vida saludable, que incluya evitar alimentos procesados y refinados; no consumir comidas con agregados de azúcar en los primeros años de vida de los niños y sí incorporar en las dietas mayor cantidad de frutas, verduras y cereales. Además es clave en la adultez realizar actividad física y regular la ingesta de alcohol.