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- Belleza, Deco -

Cómo organizar tus cremas, según Marie Kondo

Foto: Pixabay
4 de abril de 2018

Varios expertos en #Decluttering comparten consejos sobre cómo organizar los productos en el baño y, tras varios meses siguiendo sus cuentas, encontramos cuáles son los mejores métodos para tener el make up y todas nuestras cremas perfectamente ordenadas.

Organizar el toilette no se trata simplemente de dejarlo visualmente lindo. Más bien estamos hablando de tener cierta funcionalidad en nuestro orden y, obviamente, en nuestra decoración. Si sos una fanática del método #KonMari, vas a amar estas sugerencias porque te van a permitir ahorrar tiempo y ser mucho más productiva por la mañana y, claro, antes de irte a dormir.

Dividir el maquillaje. Tener un neceser, maletín o una cesta con todos los productos que pertenecen a tu ritual diario de maquillaje te permite optimizar el tiempo cada mañana. Los organizadores transparentes y de acrílico son los mejores aliados para este punto porque permiten tener todo a la vista y perfectamente ordenado ya que vienen en distintos tamaños. Incluso, guardar las brochas en algún contenedor que te guste es una gran opción.

Mesada despejada. No tener llena de cosas la mesada nos brinda sensación de orden y limpieza. Sin embargo, sabemos que algunos elementos deben estar a mano, por lo cual, Mela de @organizarteOmm nos recomienda utilizar contenedores (que pueden ser bandejas, canastos o cualquier otro elemento que te guste) para tener todo sectorizado.

Despedirse de las etiquetas. A menos que sea fundamental conservarlas o que sean productos que no están a la vista, retirar las etiquetas de las marcas brinda sensación de orden y paz.

En la ducha sólo lo necesario. Este es otro de los grandes consejos de Mela M. de  @organizarteomm. Tal como sostiene esta Organizer profesional,  en el espacio de la ducha es ideal conservar sólo aquellos productos que se utilizan diariamente. ¿Por ejemplo? El shampoo, la crema de enguaje, el jabón y algún producto específico que uses todos los días. El resto de ellos, como el baño de crema o el exfoliante corporal, los podés guardar en otro sector y llevarlos con vos al momento de utilizarlos. ¿Un plus? Los contenedores son grandes aliados.

El último paso es ser sinceras con nosotras mismas y hacernos algunas preguntas a diario.

-¿Cuándo fue la última vez que le di uso a este producto?

-¿Lo volvería a comprar si no lo tuviese?

-¿Ese labial que no te gusta para nada como te queda te hace feliz?

Marie Kondo, Mela y otras gurús del mundo del orden te dirían que si tu respuesta a todas estas preguntas es “No”, deberías deshacerte de ese producto YA MISMO.