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- Cuerpo & Alma -

Hombres y bisturí: una asociación que crece a pasos agigantados

1 de diciembre de 2016

Por Dr. Roberto Martínez Rinaldi.

La cirugía estética gana cada vez más adeptos entre el público masculino, superando año tras año sus propios números, y generando nuevos nichos muy concretos y adaptados para este perfil con necesidades muy particulares. De hecho, según cifras extraoficiales de algunas publicaciones internacionales, los hombres representarían ya más del 30% de las cirugías en algunos países.

Si bien el dato anterior no es sencillo de comprobar, las estadísticas internas de nuestra institución arrojan que precisamente 3 de cada 10 cirugías estéticas son masculinas, con una fuerte preminencia de la liposucción como procedimiento más solicitado. Y lo más llamativo es que, lejos de haberse estancado la demanda, los hombres parecen estar cada vez más decididos a cuidar y mejorar su imagen corporal.

En rigor, el cuidado personal y la imagen proyectada por el hombre ha dejado de ser una opción para pasar a ser una ¨exigencia¨, que tácitamente le impone el medio social en el que se desarrolla. La competencia que antes se veía solo entre el público femenino, ahora puede verse cada vez más entre los hombres, quienes consideran –aunque no necesariamente esto sea así- que un procedimiento estético puede facilitar el cumplimiento de sus objetivos personales, laborales y afectivos, entre otros.

También han cambiado los estereotipos de la masculinidad. Años atrás, la calvicie, el exceso de abdomen, el exceso de vellocidad en el cuerpo, eran considerados signos de hombría, y no eran necesariamente mal vistos; pero ahora la sociedad postmoderna en la que interactuamos nos exige estándares de belleza que en algunos casos coinciden con los que se exigen a las mujeres.

Debemos destacar, también, que tal vez esta intención de verse mejor pueda haber encontrado frenos durante años por el ¨qué dirán¨ y por la falta de acceso a información sobre los procedimientos quirúrgicos disponibles. Sabemos que el hombre, por naturaleza, es más reacio al bisturí; pero la mayor información sobre la cirugía estética gracias a internet, y el descubrimiento de técnicas menos invasivas y de más rápida recuperación, han hecho que las intervenciones sean más ¨friendly¨ para el hombre.

Los tres procedimientos “masculinos” más populares

Los siguientes tres procedimientos son los más buscados actualmente por los hombres, según nuestras estadísticas internas. Exceptuamos el implante capilar, que lo consideramos como una categoría aparte:

1- Liposucción (abdomen y cintura)

La popularidad de este procedimiento se incrementa año tras año, por esta pérdida de temor a la cirugía que se está produciendo entre los hombres, como así también por la recomendación de otros pares que ya han pasado por el quirófano y han obtenido resultados sorprendentes.

La liposucción consiste, básicamente, en la eliminación de grasa excedente de diferentes zonas del cuerpo, pero especialmente en el abdomen y la cintura. Cabe destacar que este no es un procedimiento para bajar de peso, sino para moldear partes específicas en las que se depositan estos excedentes, muy difíciles de eliminar con dieta o actividad física.

Además de los hombres con ¨rollitos de más¨, o disconformes con la forma de este sector de sus cuerpos, hay un segundo grupo de pacientes conformado por los que comúnmente llamamos ¨metrosexuales¨, que son personas obsesionadas por encontrar la perfección absoluta en su estética. Muchos hombres, por ejemplo, solicitan no solo la eliminación de la grasa abdominal –que a veces es muy poca- sino también la marcación de sus abdominales para obtener una mejor definición.

2- Tratamiento de la Ginecomastia (reducción del volumen de las mamas)

La Ginecomastia es una situación en la cual existe un aumento localizado de grasa en la zona pectoral, que puede o no acompañarse de hipertrofia de la glándula mamaria propiamente dicha.

Según las estadísticas existe un número no pensado de hombres que tienen un exceso en el tamaño de sus mamas, lo cual genera una situación muy incómoda y vergonzosa. Este exceso puede ser el resultado principalmente de dos situaciones: 1) Crecimiento anormal de la glándula mamaria –en muchas ocasiones como resultado de haber consumido hormonas o anabólicos esteroideos- y; 2) Aumento en la cantidad de grasa ubicada en el sector, como consecuencia de un incremento masivo de peso. En cualquiera de los dos casos, ya sea por tamaño de la glándula o por grasa depositada, el tamaño de las mamas puede generar graves problemas en la autoestima del hombre.

Cuando el aumento de las mamas masculinas se origina a causa del sobrepeso, se procede a quitar la grasa excedente vía liposucción. En cambio, cuando el aumento del tamaño es provocado por el agrandamiento de la glándula mamaria, se realiza una pequeña incisión en la zona y ésta directamente es retirada, emparejándose luego la zona mediante liposucción.

3- Rinoplastia (cirugía de nariz)

Si bien la Rinoplastia fue por muchos años la cirugía más realizada en todo el mundo, en los últimos tiempos este procedimiento fue relegado por otras intervenciones tales como la mamoplastia (aumento de mamas) y la liposucción. En cierta forma las antiguas técnicas generaban cierto temor entre los pacientes, por dos motivos: 1) Postoperatorio complicado y a veces doloroso; 2) Temor a un mal resultado, el cual queda en evidencia por tratarse del rostro.

– “Sin embargo los tiempos cambiaron, y las técnicas también. Esto hizo que la mujer vuelva a considerar esta cirugía para mejorar su fisonomía facial y que en igual medida el hombre comenzara a solicitarla, en el marco de esta creciente inquietud por mejorar el aspecto físico”.

En la actualidad, según nuestras estadísticas internas, 4 de cada 10 rinoplastias son realizadas sobre hombres, siendo éste el tercer procedimiento más solicitado por el paciente masculino.

Cabe aclarar que hay dos motivos principales por los cuales un hombre accede a este procedimiento: 1) Cuestiones netamente estéticas, que lo ayudan a mejorar su imagen facial; 2) Problemas en el tabique, o dificultades de ventilación.

Por fuera de este ¨ranking¨, hay otros procedimientos que están teniendo una incidencia cada vez más importante, como la operación de orejas y la de párpados. Pero, paralelamente, también han crecido fuertemente los procedimientos no invasivos, tales como bótox, rellenos y plasma rico en plaquetas.