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Cuáles son los nuevos perfiles de maternidad

14 de octubre de 2016

Según una investigación de la consultora local de investigación y tendencia Trendsity, las nuevas generaciones de madres son atravesadas por cambios sustanciales en sus roles de género pero también por nuevos valores de época que transforman sus prácticas e intereses.

En una época donde los paradigmas de lo “femenino” y lo “masculino” están en plena transformación, la concepción misma de maternidad está en mutando: no sólo se trata de una mujer más empoderada, junto con ello, la sociedad también evolucionó hacia la validación de nuevos hábitos y comportamientos en las mujeres en relación a la maternidad, apalancados también por progresos de la ciencia y valores de época: “Es cada vez más común ver que las mujeres deciden postergar la llegada de un hijo en pos de prioridades relacionadas a sus carreras o hacia otros objetivos de vida, así como cada vez más de ellas optan por tener un solo hijo o también en algunos casos, admiten sentirse completas aún sin que los hijos formen parte de sus metas” afirma Mariela Mociulsky, directora general de Trendsity.

Hoy las mujeres pueden optar libremente por formar familias ensambladas, por tener hijos solas o en pareja, por medios naturales o con ayuda de la ciencia, por adopción, por vientre subrogado o inseminación artificial. “La maternidad toma más que nunca múltiples formas acompañando los cambios sustanciales del mundo femenino” explica Ximena Díaz Alarcón, directora socia.

En este contexto, desde el Observatorio de Tendencias de Trendsity se identifican distintos perfiles maternos en las madres de las nuevas generaciones, relevadas a partir de 18 entrevistas realizadas con madres primerizas de 28 a 35 años. Si bien hay diferencias por NSE, existen características que comparten y que las diferencian de otras generaciones:

Más informadas y conscientes: Tienen un mayor conocimiento del valor de las elecciones saludables en alimentación y crianza. Buscan alternativas más naturales, leen etiquetas y se preocupan por los ingredientes que contienen los alimentos. Hay perfiles que buscan un equilibrio entre la indulgencia y las nuevas tendencias en alimentación hasta los más orientadas a lo natural (eligen alimentos orgánicos, libres de conservantes y pesticidas con aportes nutricionales naturales y con baja o nula intervención industrial). Buscan también de distintas formas, integrar el placer, la experimentación y el sabor pero también cuidar el planeta.

Creciente interés en la cocina y lo casero: Vuelven a las raíces y a revalorizar lo hecho en casa. En general se hacen tiempo para estas actividades y valoran compartirlas y transmitirlas a sus hijos, aunque buscando también practicidad y soluciones simples.

Buscan la estimulación creativa y artística: Valoran propuestas de marcas que fomenten la creatividad de sus hijos y colaboren con el desarrollo cognitivo. Es una generación de mamás preocupadas por estimular a sus hijos a través del arte, de la actividad física por razones de salud pero también para socializar. No se trata de “optimizarlos” o presionarlos en este sentido, sino de permitirles detectar y expresar todo su potencial.

Son menos culposas: Es una generación de mamás con menos “culpa” que generaciones anteriores, y maneja mejor sus tiempos personales y familiares, considerando que los espacios personales son clave para el bienestar y que afectan positivamente a su rol de mamás.

La tecnología juega un rol fundamental: Tienen un alto manejo de la tecnología y utilizan diversas plataformas para compartir sus novedades familiares y los hitos de crianza, también para inspirarse su día a día y organizarse. Al mismo tiempo, buscan controlar la exposición de sus hijos (especialmente los más pequeños) a esa tecnología y evitar el exceso de conexión (al que consideran perjudicial). “Si bien existen diferencias por edades y NSE, lo que se mantiene inmutable es el objetivo se ver felices a sus hijos”, destaca Díaz Alarcón.

En un contexto de una infancia cada vez más híbrida y más tolerante al desapego, empoderada, autónoma y criteriosa respecto de las anteriores, los nuevos modelos de maternidad exigen nuevos desafíos: “Hoy hay más opciones para elegir qué es lo mejor para el hijo, cómo educarlo, qué permitirle y qué no, lo que conlleva una mayor responsabilidad. A la vez, las madres requieren de mayor habilidad empática y política, con capacidad de transmitir criterios y tolerar el cuestionamiento. La imagen de una infancia feliz hoy se corresponde con un chico menos acartonado, con libertad pero también límites, con estimulación pero sin llegar a coartar la etapa de la niñez, dándoles la posibilidad de desarrollo de todo su potencial” concluye Mociulsky.