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- Cuerpo & Alma -

¿Qué hacer en caso de intolerancia a algún alimento?

11 de abril de 2018

No hace falta gastar dinero en caros productos libres de lactosa o gluten si se goza de buena salud.

Por Mira Fricke (especial de la agencia DPA)

No hace falta gastar dinero en caros productos libres de lactosa o gluten si se goza de buena salud. Pero si las molestias estomacales e intestinales son recurrentes, hay que consultar con un médico para descartar que se esté ante una intolerancia alimenticia. El primer interlocutor debe ser el médico clínico, ya que conoce de cerca la historia de vida y de enfermedades del paciente por un periodo prolongado. De esta forma, el clínico puede ir descartando motivos alternativos a las molestias.

¿Quién puede hacer la evaluación?

Las pruebas las realizan los gastroenterólogos. No se aconseja guiarse por las pruebas caseras que propone Internet, como tomar un litro de leche con el estómago vacío. Lo más probable es que esto dé diarrea aunque no se sufra de intolerancia a la lactosa. Aquí, un panorama de las pruebas médicas:

LACTOSA Y FRUCTOSA: La tolerancia a la lactosa y la fructosa suele medirse con el test de respiración H2. Esta prueba se llama también prueba de hidrógeno en el aliento. Consiste en hacer tomar al paciente una solución con lactosa o fructosa. Finalmente, éste debe soplar en determinados intervalos de tiempo en un aparato que mide la cantidad de hidrógeno en el aliento. Si no se metabolizan bien la lactosa o la fructosa, las bacterias producen en el intestino hidrógeno, entre otras cosas, que se presenta con mayor concentración en el aliento.

CELIAQUÍA: Para diagnosticarla, los médicos miden determinados anticuerpos en la sangre y toman pruebas de tejidos en el intestino delgado. Los pacientes no deberían renunciar por motu propio a los productos con gluten antes de la prueba, ya que eso puede arrojar un resultado alterado.

HISTAMINA: Hasta ahora, no hay una prueba de laboratorio estandarizada para la intolerancia a la histamina. No basta sólo con un análisis de sangre. Detrás de la intolerancia a la histamina suele haber otra enfermedad. La intolerancia suele ser apenas un síntoma. En general, se diagnostica haciendo beber al paciente una solución con histamina y realizando posteriormente pruebas de sangre y orina.

¿Cómo seguir cuando se establece una intolerancia alimenticia?

Si las pruebas dan positivo, es imprescindible asesorarse con un médico especializado que sepa indicar qué se puede comer y qué no, o qué está permitido pero en pequeñas cantidades para mantener una alimentación balanceada.

¿Y si el test da negativo?

Hay que tener en claro que las pruebas pueden arrojar resultados falsos. Por eso, es importante que los pacientes desarrollen su percepción y analicen qué cosas no toleran bien. Si no se observa una mejoría, se puede visitar a un nutricionista. Llevar un diario sobre los síntomas que se perciben al comer puede ser de gran ayuda para el especialista. Simplemente hay que anotar qué se come todos los días y qué molestias se perciben después de cada ingesta.

 

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