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- Cuerpo & Alma -

Botiquín para las emociones

En esta era tecnológica, en la que el celular se convirtió en un elemento “indispensable”, resulta útil para tener un archivo digital en el cual hacer las siguientes anotaciones.
3 de febrero de 2019

No sé usted, yo tengo uno muy completo. Si es precavido/a, cuenta con uno de ellos en su casa, en su lugar de trabajo, hasta en su auto; indispensable al salir de vacaciones, máxime si hay niños/as pequeños/as.

Algunos cuentan con elementos básicos, otros, son un verdadero hospital ambulante.

Un botiquín de primeros auxilios contiene guantes de látex para reducir riesgos de contaminación, gasas estériles, vendaje adhesivo y “curitas”, venda elástica, gotero, jeringa, jabón neutro, alcohol, tijera, antiséptico, termómetro, alguna pinza para extraer astillas, solución salina, medicamentos de uso frecuente recetados por el médico. Infaltables la cruz roja, la etiqueta con “el 911” y teléfono de algún familiar.

¿Podemos armar nuestro botiquín de primeros auxilios psicológicos? ¿Usted tiene un listado de elementos y teléfonos de emergencia para las heridas e imprevistos emocionales?

Por el simple y complejo hecho de ser humanos, estamos expuestos a una serie de “inesperados” acontecimientos. Contratiempos, incertidumbres, altercados con la pareja, el jefe, familiares; faltas de respeto, ausencia de sinceridad, angustias, desazón, desesperanza, tiranía, tristezas; son zancadillas que como por arte de magia la vida nos presenta cotidianamente.

Mantener la paz pareciera una utopía, entonces alcanzará con salvaguardar la estabilidad emocional.

Le damos la bienvenida al botiquín de primeros auxilios emocionales que, a diferencia de la caja con la cruz roja, este dispositivo no ocupa mucho lugar.

¡Tome nota! Le diré los elementos necesarios para “echar mano” y preservar su salud mental.

En esta era tecnológica, en la que el celular se convirtió en un elemento “indispensable”, resulta útil para tener un archivo digital en el cual hacer las siguientes anotaciones. En mi caso, “la libretita” también indispensable, que uso para anotar rápidamente una palabra, una situación, que luego se convertirá en “temas Perfil”, es de utilidad.

Guy Winch, postdoctorado en el Medical Center de Nueva York, autor del libro Primeros auxilios emocionales, formula una serie de pasos o lo que debe contener un botiquín para curar las emociones.

Primero: prestarle atención al dolor; reconocer cuándo ocurre y detenerlo antes de que se convierta en crónico; pues fracasos, rechazos, rupturas devienen en heridas que deben ser tratadas. Luego, redireccionar la reacción impulsiva ante el “dolor” para no caer en una repetición de conductas; centrase en las posibilidades aislándose de las deficiencias, evitando así caer en un espiral de impotencia.

Monitorear y proteger la autoestima para amortiguar el dolor, practicar la autocompasión y dejar a un lado el listado de autocríticas. Otro elemento es interrumpir los pensamientos negativos, “rumiar la calamidad” incuba un dolor difícil de erradicar y no avizora soluciones.

Encontrar significado en lo perdido, tarea difícil pero no imposible; las pérdidas se convierten en cicatrices o heridas abiertas que impiden avanzar. La culpa, debe estar en el botiquín solo en pequeñísimas dosis, solo como “gota de alerta” para enmendar errores, la sobredosis es muy nociva. Por último, el aprendizaje; así sabrá cuáles son las estrategias o primeros auxilios emocionales más eficaces ante cada herida.

Mi botiquín contiene lo mencionado, aunque agregué libros, música, algún chocolate, un buen vino; un listado de bendiciones, de logros y también de fracasos; pañuelitos de papel, abrazos que aprendí a pedir, y la dosis semanal de “esta pasión por escribir”.

¡Arme su botiquín, no ocupa lugar!

Guillermina Rizzo. Dra. en Psicología. Columnista en medios de comunicación. Twitter @guillerizzo