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- Cuerpo & Alma -

El arte de planificar el año

15 de marzo de 2018

Plantearnos objetivos nos ayuda a focalizar mejor nuestros esfuerzos y recursos.

Por Sebastián Girona*

El año ya comenzó formalmente y llega el momento de planificar, si es que todavía no lo hiciste. Para eso, plantearnos objetivos siempre nos ayuda porque hacerlo nos permite focalizar mejor nuestros esfuerzos y recursos. Siempre es ideal que estos objetivos sean realistas, o sea que se puedan alcanzar y no sean imposibles ya que ahí ya se presenta el germen de la frustración.

Además, se recomiendan que sean medibles en el tiempo para saber si finalmente los alcanzo o no y por sobre todas las cosas específicos, o sea el objetivo no puede ser “este año quiero ser feliz” porque eso es demasiado amplio, tendré que definir que es ser feliz para mí. Esto que es muy habitual en lo personal también es ideal y necesario hacerlo en el marco de la pareja.

Una pareja sana y sustentable en el tiempo necesita tener proyectos personales de cada uno de sus integrantes y proyectos en conjunto de la relación. El valor del proyecto tanto personal como individual es el de proyectarse en el tiempo y en el caso de la pareja implica por ejemplo la fantasía o la “garantía” de que vamos a seguir estando juntos. Por ejemplo, si proyectamos un viaje para dentro de 6 meses esto quiere decir que cuando llegue ese momento seguiremos juntos.

Aquellas parejas que quieran tener una relación saludable necesitan construir un “nosotros”. Este lugar va más allá del vos y yo, es una instancia superior. Desde ahí la pareja necesita decidir cuestiones fundamentales del vínculo, como por ejemplo la educación de los hijos, el manejo del dinero o…los objetivos del año. Desde este lugar se supone que la pareja decidirá en forma conjunta lo mejor para la relación. Algunas parejas tienen este lugar a medio construir y se nota cuando tienen que tomar decisiones y se presentan muchas dificultades.

¿Pero qué pasa cuando los recursos económicos son limitados y no se puede hacer lo que los dos quieren? ¿Qué pasa cuando se tiene que elegir entre el posgrado de ella o el curso de cocina de él?

En ese caso la pareja se ve desafiada a la famosa negociación en donde se presenta la batalla de los egos y el poder. El desafío de construir una pareja sana implica también el poder correrse de tu propio ego en ciertos momentos y en otros momentos mantenerte en él. Además también implica que la otra parte haga lo mismo, que se pueda correr. Entonces a partir de esto, quizás este año toque que ella haga el posgrado y que el curso de cocina espere para el año próximo. A veces se puede dar la situación de que el hecho de que ella haga el posgrado. Les conviene a los dos ya que mejoraría las posibilidades laborales y mejorarían los ingresos de la pareja. Los problemas pueden presentarse cuando al año siguiente ella quiere volver a hacer otra actividad por la cual él tenga que resignarse nuevamente. Esto sucede muchas veces y cuando se presenta muy desequilibrado pone en serio riesgo la continuidad de la pareja.

A su vez también será necesario que la pareja organice los objetivos del año, ya que quizás uno de los quiera hacer un viaje y el otro proponga mudarse. En ese caso también se presentará el desafío de negociar teniendo en cuenta, la necesidad, lo económico y lo prioritario. Serán de gran ayuda en esa negociación la empatía y la sensibilidad que ambos integrantes de la relación tengan mutuamente. Estos atributos que siempre se nombran no siempre son tan fáciles de encontrar en los integrantes de una pareja. Además también habrá que tener en cuenta en que contexto la pareja negocia estas cuestiones, si la relación viene atravesando un buen momento la negociación no presentará mayores desafíos, si en cambio el vínculo atraviesa una crisis, esto será una excusa más para desatar un nuevo conflicto.

(*) Psicólogo especialista en vínculos.

 

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