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- Cuerpo & Alma -

Lo que tenés que saber sobre el chip sexual

25 de enero de 2019

Personalidades del espectáculo y del deporte usan este dispositivo del tamaño de un grano de arroz que mejora el rendimiento.

Elegido por personalidades del espectáculo y del deporte, el chip de testosterona, más conocido como el “chip sexual” o “Rejuchip”, está en boca de todos. La comediante Carmen Barbieri y el exarquero de la Selección argentina, Sergio Goycochea, son algunos de los famosos que confesaron usarlo. Pero ¿de qué trata este dispositivo y cómo puede ayudar a mejorar el rendimiento?

La Prof. Dra. Andrea Miranda, directora médica de la Sociedad Argentina de Estética y Nutrición Integral (SAENI), se refiere a este chip de testosterona -del tamaño de un grano de arroz- que se  coloca con anestesia local debajo de la piel, por lo que es imperceptible.

“Definitivamente, es tendencia a nivel mundial y crece cada vez más. Lo noto en las consultas de la clínica así como en los médicos que se acercan para capacitarse en estos procedimientos por la demanda de sus propios pacientes”, señaló la profesional.

En ese marco, explicó que este pellet subdérmico mejora el rendimiento en general porque “libera gradualmente dosis de testosterona para generar sus efectos: aumento de energía física y mental, mejora de la libido y la satisfacción sexual. Los pacientes refieren una sensación constante de bienestar”.

Tanto hombres como mujeres pueden gozar de sus beneficios. “La diferencia radica en los miligramos que utilizamos, en ellos aplicamos un poco más, siempre en relación a la actividad física que realicen, peso y demás factores que se evalúan previamente”. Este procedimiento médico es también recomendado para mujeres en etapa menopáusica y premenopáusica. “Alivia los sofocos, mejora la pared vaginal, aumenta la densidad ósea, mejora el sueño y, en general, aporta enormemente al equilibrio hormonal. Además, si se lo acompaña de actividad física, ayuda a modelar el cuerpo”, expresó la doctora.

La popularidad de este tratamiento también se debe a su practicidad y confort: es no invasivo, su colocación no tarda más de 15 minutos y permite volver a las actividades habituales en el mismo día. “Los efectos comienzan a aparecer dentro de las dos primeras semanas. Duran alrededor de seis meses, en algunas personas hasta ocho, lapso en que se puede volver a colocar un nuevo pellet”, concluyó la especialista.

 

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