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- Moda -

Panni Margot: ciencia ficción y estilo japonés

1 de octubre de 2018

Apasionado por el estilo de Jeremy Scott, la cultura oriental y Verónica de la Canal, abandonó la carrera de medicina para dedicarse a la moda.

Llegó a la moda casi por casualidad: estudiaba medicina, se convirtió en adicto de las colecciones ObyO que Jeremy Scott diseña para adidas y en simultáneo empezó a ver los shows de Verónica de la Canal, la primera persona con la que compartió su deseo de ser diseñador. “Abandoné medicina -con el apoyo de mi familia- y corrí a preguntarle dónde podía estudiar. Ella me recomendó la Universidad de Palermo. Apenas comencé la carrera iba a todos los desfiles de la semana de la moda”, recuerda Panni Margot y agrega: “Me invitaron a participar en un desfile a beneficio de Fuca en Argentina Fashion Week y presenté un tapado que fusionaba sastrería con reminiscencias del kimono japonés”.  Después de esta experiencia lo convocaron para mostrar su propia colección. En marzo de este año subió a la pasarela Saisho (el creador aclara que esa palabra significa primero y por eso le pareció apropiada para el debut). Hace unos días hizo su segundo desfile, esta vez en el Hipódromo de Palermo, donde presentó Bogu, vocablo japonés que significa armadura.

¿De donde viene la inspiración nipona de tu colección?

Crecí buscando mi identidad y la encontré en la cultura asiática. Empecé a consumir animé de chico y luego historia del Japón. Fui probando su cultura culinaria y hasta comencé a practicar artes marciales. Más tarde me abrí y fui teniendo amigos chinos, taiwaneses y coreanos. Disfruto mucho de la cultura asiática y me siento muy cómodo compartiendo con las distintas comunidades asiáticas en argentina. De ahí mi fuerte y definida expresión asiática. A modo de chiste amigos asiáticos me han dicho que soy como un huevo, blanco por fuera, amarillo por dentro.

¿Cómo impactaron tus propuestas en el público local?

A los argentinos, en general, les ha llamado la atención la propuesta de mi marca. En mi primera colección presenté un show de taikos (tambores japoneses) y la gente se miraba preguntándose qué era lo que estaban por ver. Esa introducción después continuó para ser la música de todo el desfile. Los diseños tenían una identidad muy marcada. Era una propuesta de diseño un tanto diferente: una silueta holgada, minimalista y unisex. Hombres y mujeres salierno a la pasarela peinados igual, con el mismo make up y caminando de igual a igual. Esta temporada, abrí el show con unos kimonos negros de tres metros y medio de alto, que dieron paso a una colección más oscura. Recibí varios mensajes diciendo “me daba miedo, me encantó”. Por lo que se ve por ahora, ha tenido una buena aceptación.

¿Para quien diseñás?

Mi marca va dirigida a todo tipo de personas, puesto que la variedad de siluetas y tipologías es amplia, además es posible adaptar las diversas prendas a distinto tipo de situación.

¿A quién te gustaría vestir?

En el marco nacional me gustaría vestir a Candelaria Tinelli y Susana Giménez. A nivel internacional amaría que Miyavi Ishihara luciera mis diseños.

 

 

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