Por Carla Naumburg
Todos queremos que nuestros hijos tengan la capacidad de calmarse cuando están enojados. La habilidad para respirar en forma lenta y consciente es una herramienta muy poderosa para conseguirlo, y es una habilidad que podemos enseñarle a nuestros hijos.
Tres pasos para ponerlo en práctica:

Todo lo que tenés que saber sobre RCP
1- Hablale a tus hijos de sobre cómo respirar puede ayudarlos. Explícales que la respiración corta y rápida le avisa a sus cuerpos que están enojados, mientras que la respiración larga y lenta ayuda a que todo se calme. Probá hacerlo con tus hijos de manera tal que ellos puedan sentir la diferencia.
2- Practiquen la respiración cuando estén calmos, de manera tal que sepan hacerlo cuando están enojados. Podés hacer un juego: simular que olés flores con una inhalación lenta y soplas burbujas con una larga exhalación. Algunos chicos estarán incluso encantados de contar cuántas veces lo hacen y esto les ayudará a enfocarse en el proceso.
3- Empezá con tu propia respiración. La próxima vez que tu hijo tenga un berrinche, comenzá a respirar en forma consciente. Inhalá por tu nariz y exhalá por la boca. Explicale que estás respirando de esa forma para poder calmarte. Invitalos a hacerlo con vos.
La autora escribió 1,2,3 Respira! Una guía clara, seria y divertida de cómo incorporar la calma en el caos doméstico. De Ediciones B.
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