Friday 1 de March de 2024
EMPRESAS | 13-04-2023 10:06

¿Por qué a las mujeres nos cuesta tanto hablar de plata?

Por Sandra Olive (*) Las implicancias son tremendas ya que, por este punto, generalmente ganamos menos que nuestros pares y, como resultado, a la larga generamos menos riqueza.

Cuatro datos que impactan: 

  • Solamente el 31% de roles de liderazgo están cubiertos por mujeres. En argentina menos del 3% de los CEOs corporativos son mujeres.

  • Las mujeres suelen ganar menos que los hombres en posiciones comparables. Como resultado cuentan con menos dinero para destinar a ahorros e inversiones. 

  • En argentina, las mujeres gastan el 28% de su día haciendo trabajo de cuidado no remunerado, mientras que los hombres solo le dedican el 9% de su día.

  • La brecha de acumulación de riqueza entre hombres y mujeres en posiciones de liderazgo es del 38%.

 

Según el WEF (Foro Económico Mundial), los factores más destacados que contribuyen a la  brecha en la acumulación de riqueza entre hombres y mujeres son: 

  • Las grandes brechas salariales de género. Estas varían dependido de la industria y la cultura organizacional. 

  • Trayectorias de progresión profesional desparejas donde los hombres acceden a posiciones de mayor responsabilidad, y salario más alto, más rápido y frecuente que las mujeres.

  • Brechas de género en alfabetización financiera.

  • Eventos de la vida que típicamente influyen en la participación de las mujeres en el trabajo remunerado. 

  • La capacidad de las mujeres para contribuir a la acumulación de riqueza.

 

Entonces, ¿Qué hay que hacer? ¿Cómo se gana terreno en este tema? Yo creo que el primer paso es tomar consciencia de que este puede ser un punto ciego que tenemos muchas mujeres al haber naturalizado lo detallado arriba, y esto no es sano. Tener esas conversaciones difíciles ante desigualdades de remuneración y oportunidades de carrera es crucial. Como resultado de esto tal vez sea tiempo de mirar el mercado en busca de una empresa con una cultura más igualitaria y alineada a tus principios. 

 

Recuerdo una ejecutiva que me contó que al haber sido mamá recientemente su jefe no le dio un aumento salarial que debería acompañar su nuevo rol y ascenso alegando: “Acabas de ser mamá y a pesar de eso te di un nuevo rol. No pidas un incremento salarial también, ya se dará en la próxima oportunidad.” Claro está que ella ya no trabaja en esa compañía.
 

Cómo mujeres necesitamos entender la importancia de ser económicamente independientes. Suena duro, pero es verdad. Cuando me separé de mi primer marido una amiga me preguntó ¿por qué? y mi respuesta fue “porque puedo”. Poder tener una vida económicamente tranquila sin tener que depender de nadie da libertad. 

 

Además, en un país donde las jubilaciones están por debajo de las expectativas de la mayoría de los trabajadores, contar con un fondo propio para el día de mañana es primordial. La mayoría de las ejecutivas con las que hablo hoy aspira a tener alguna actividad futura que puedan seguir desarrollando a lo largo de sus vidas post mundo corporativo. ¿Será por sensación de necesidad?  ¿Sentirán que no llegarán a acumular suficientes fondos para garantizar continuar viviendo con el mismo nivel que el actual? 

 

Si el trabajo te resulta estimulante y es parte de tu ser todo seguir activa es ideal. Pero ¿no sería mejor poder contar con un capital propio al cual acudir si necesitas complementar tus ingresos?

Si no lo hiciste antes recomiendo que analices si estás en un entorno laboral que fomenta el desarrollo de mujeres tanto como hombres, que estés percibiendo lo que corresponde para tu rol y función, que estés ahorrando e invirtiendo correctamente para que, en este mundo de alta inflación, puedas resguardar tu capital y te encamines en tu propio proyecto de creación de riqueza. 

(*) Managing Partner de Executive Search en Backers & Partners
Especializada en la búsqueda de Ejecutivos para la Alta Gerencia y Consultoría de Cultura y Liderazgo en el mercado local y latinoamericano.

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