jueves 23 de septiembre de 2021
CUERPO & ALMA | 25-08-2021 20:58

Psicología, inflación y dólares

¿Cómo la economía impacta en mis planes? ¿Qué repercusiones tiene en mis emprendimientos o en mi compra diaria?

Si tenemos en cuenta cómo se reparte la riqueza ya es sabido y hasta asumimos con resignación  que la mayor parte está en manos unos de unos pocos, que una mayoría tendremos que indefectiblemente seguir trabajando y hasta estamos agradecidos por eso y otra gran parte lamentablemente pertenece al grupo de pobres e indigentes.

Si tenemos en cuenta que para a más tardar, mitad de cada mes, se conoce la cifra correspondiente a la inflación, sabemos que una minoría mira el tema de soslayo porque sus acciones directamente cotizan en la bolsa, una gran mayoría compuesta por pobres e indigentes tal vez no entiendan porqué la ración de comida que recibe en el comedor es más pequeña y otra gran mayoría recorremos góndolas, optamos por segundas marcas y un chocolate o carne son excepciones.

Inflación, dólar, economía, son como un mantra y cabe preguntarse si impacta en nuestra salud mental o si al cabo de tantas décadas de crisis y resurgimiento no estaremos acostumbrados.

Crisis, una economía complicada sea consecuencia del gobierno que sea, -no es el tema en cuestión-, suba de precios, hacer malabares para llegar a fin de mes y todo esto teniendo una pandemia como telón de fondo indefectiblemente impacta en nuestra salud mental.

Si pensamos en el dólar, sin discriminar si es el mayorista o minorista, el solidario o el Netflix, el soja o contado con liqui, el blue, el bolsa, el cripto, o ese que te sobró de un viaje con la cara de Washington y lo guardas como el dólar de la suerte, podemos decir que es simplemente una moneda, una divisa, inclusive no es nuestra menda,  pero el dólar es una especie de construcción social y tiene una representación mental vinculada a muchos insumos y también a muchos proyectos de vida.

Y nos hacemos muchas preguntas: ¿cómo la economía impacta en mis planes? ¿qué repercusiones puede tener en mis emprendimientos o en mi compra diaria?

Dependiendo de la edad que tengas es posible que convivas con una fantasma, es imposible olvidar situaciones que a nivel mental se vinculan con crisis pasadas y este “monstruo o monstruito” dependiendo de cuánto arrasó, afecta nuestros procesos mentales y obviamente nuestro bienestar.

Inflación, dólar, economía, son como un mantra y cabe preguntarse si impacta en nuestra salud mental o si al cabo de tantas décadas de crisis y resurgimiento no estaremos acostumbrados.

La economía siempre tiene una efecto a corto y a largo plazo. Cuando el viento no sopla a favor la confianza enciende un alerta, muchos desconfían y la mente ingresa en un túnel, a veces sin salida, donde pensamientos fatalistas desencadenan cuadros de ansiedad.

A largo plazo, el cuadro de estrés se torna crónico, hay dificultades para conciliar el sueño y posibilidades de padecer insomnio; en situaciones extremas aparecen las fobias.

La economía, no es una ciencia exacta, como tal, la certeza no es la nota distintiva; esa falta de certeza es la causante de angustia, una angustia generalizada que se comparte en redes sociales, en grupos y en la mesa de un café.

Recuperar la calma y darnos un tiempo, evita malestares, contracturas y hasta accidentes; lograr esperar y recobrar la serenidad evita la aparición de trastornos psicosomáticos tales como problemas digestivos, respiratorios y reacciones en la piel.

No se puede vivir en estado de alerta, si bien es bueno mantenerse informado hay que saber desconectar a tiempo y bajar la tensión, en definitiva esto también pasará.

*Guillermina Rizzo. Dra. en Psicología. Columnista en medios de comunicación. Twitter @guillerizzo

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Guillermina Rizzo

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