viernes 3 de diciembre de 2021
BEAUTY TIPS | 23-11-2021 12:21

"Nuestra imagen es uno de los mensajes más potentes que podemos dar"

Entrevistamos a Kiki Fernández quien nos aporta claves sobre cómo presentarnos ante el mundo.

Por Rouge

 

Entro a la casa/estudio de KiKi Fernández y no dudo que se dedica a la imagen o el diseño. Cada detalle está pensado y cuidado a la perfección, huele a creatividad y buen gusto. Un ambiente que me lleva inmediatamente a entrar en tema:

-Hermoso espacio. Aún sin conocerte, diría que te dedicás a algo relacionado con la imagen o la estética.

Muchas gracias. Vengo de la publicidad y el diseño. Es natural que también me guste la decoración, el estilo en general. Elijo trabajar acá porque me parece un entorno muy acorde para hacerlo. Además tiene la privacidad suficiente para que mis asesorados se sientan seguros y cómodos, que es lo más importante.

-Dicen que una imagen vale más que mil palabras ¿es tan así?

Tanto y más. Tenemos entre 2 y 7 segundos para transmitir en el otro la imagen de lo que somos. A veces, ni siquiera nos es posible hablar, sin embargo, el que nos mira decodifica un mensaje. Por cuestiones que tienen que ver, entre otras cosas, con la capacidad de almacenamiento del cerebro, una vez que la mente clasifica y archiva esa primera imagen es muy, muy difícil revertirla. Por eso decimos que “no hay una segunda oportunidad para transmitir una buena primera impresión”.

-Pero cuando hablamos entran en juego otros factores ¿no es así?

La diferencia es mínima porque en toda comunicación verbal, solo el 7% corresponde al concepto a comunicar. En el resto entra lo que yo llamo comunicación “presencial”, cómo nos ve el otro. Y eso es importantísimo porque nos puede cerrar o abrir muchas puertas tanto en el ámbito laboral como en el personal. 

Para hacer un paralelismo con la publicidad, la imagen es nuestro packaging personal y, si es buena, siempre nos da una segunda oportunidad.

-Sin embargo una imagen sin contenido tampoco serviría de mucho…

Una buena imagen sin valores y aptitudes se diluye inmediatamente. Es necesario respetar una coherencia con nosotros mismos y saber transmitir correctamente lo que somos y lo que queremos.

 -Esto es muy importante en una entrevista de trabajo, por ejemplo.

Por supuesto, un postulante que no se viste acorde al puesto que desea ocupar o que no muestra reglas básicas de prolijidad y cuidado personal, difícilmente transmita que puede desempeñar bien su tarea. Por eso hoy la imagen es un aspecto más a considerar por los responsables de RR.HH.

-¿Y en el ámbito personal?

En nuestra vida privada también es fundamental. Me vienen a ver mujeres que quieren volver a estar en pareja después de años de vivir solas y perdieron la costumbre de arreglarse. La vestimenta es un código. Si yo voy a una cita como si fuera de compras, estoy transmitiendo que no me importa, que estoy ahí de casualidad y, así, es muy difícil que el hombre “lea” que tenemos algún interés especial.

-¿Por qué específicamente te consultan las mujeres y los hombres?

Está bastante parejo. En algunos casos pesa más el lado personal: buscan un cambio o quieren sentirse más seguros ante una posible pareja, gustarse más, gustar al otro y saber que no se están equivocando en la variable vestuario. Conocen la importancia que tiene el sentido de la vista en todos nosotros. 

Además muchos hombres me consultan después de una separación, cuando se dan cuenta de que ellos mismos tienen que elegir y comprar su propia ropa.

Otros asesoramientos se centran más en el ámbito laboral. Son mujeres u hombres brillantes en lo que hacen pero que no manejan los códigos de la estética. Por eso deciden consultar a un profesional cuando, por ejemplo, quieren ascender o ser reconocidos profesionalmente. 

Por suerte se está volviendo un servicio más posible, más cercano, alejado del “divismo” de las estrellas de la televisión o los políticos en campaña. Un servicio al alcance de la gente común, como pienso que tiene que ser.

-¿Cada cuánto debería hacerse un asesoramiento de imagen?

¡Se hace una sola vez! Lo que suele repetirse según las necesidades particulares es la organización del guardarropas o el servicio de personal shopper. Pero salvo que uno engorde o adelgace más de 30/40 kilos, la estructura del cuerpo no cambia y la colorimetría de base, tampoco. Por eso el asesoramiento se realiza una vez. 

Además es un servicio que trasciende las modas. No tiene que ver con lo que se usa sino con cómo uno usa aquello que se usa para resaltar lo mejor de sí mismo. ¡Todo o casi todo se puede lograr con la ilusión óptica del vestuario!

-¿Cuál dirías que es el error más común que cometemos al vestirnos?

Seguir las modas aunque no nos queden bien, copiar el look de un famoso que seguramente tiene una estructura de cuerpo completamente diferente, temerle a los colores y a la originalidad del estilo propio o aplicar ideas difundidas pero equivocadas. Por ejemplo: muchas mujeres piensan que poniéndose un vestido negro liso “zafan” de todo. Nada más equivocado. Para empezar, muchas pieles son incompatibles con el color negro cerca de la cara porque les quita luz. Pero hay muchos otros factores a tener en cuenta: ¡no hay un cuerpo igual al otro!

Solo se trata de atreverse, descubrir y destacar nuestros puntos fuertes y desplegar toda la belleza que hay en nosotros. 

 

 

KiKi Fernández

Asesora de Imagen personal, profesional y corporativa.

https://www.kikifernandez.com/

https://www.instagram.com/kikifernandezimagen/

 

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