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Persisten trabas para acceder a tratamientos de fertilización

14 de noviembre de 2015

Por Florencia Ballarino

A pesar de que pasaron dos años de la sanción y reglamentación de la Ley 26.862, que garantiza el acceso integral a los procedimientos de reproducción asistida, aún persisten trabas que atentan contra la posibilidad de que las parejas infértiles puedan tener un hijo. Un relevamiento realizado por la Asociación Civil Concebir mostró que ocho de cada diez parejas –de las 334 encuestadas­– tuvieron durante 2014 problemas para acceder de manera gratuita a los medicamentos y procedimientos necesarios para lograr un embarazo.

La principal traba es la falta de una ley especial que regule las técnicas de fertilización y que, entre otras cosas, establezca los derechos y deberes de los centros de salud y defina el destino de los embriones criopreservados. “Nos está faltando una de las patas esenciales para lograr el sueño de ser padres. Tenemos la Ley 26.862, que sólo establece cuestiones relacionadas con la cobertura, y el nuevo Código Civil y Comercial, que aporta un marco de derechos y fija postura sobre diversos temas inherentes a los tratamientos. El problema es que el Código Civil remite, para su establecimiento, a la ley especial de regulación de las técnicas de reproducción, y mientras no se apruebe en el Senado deja muchas cuestiones básicas a la deriva”, explicó Isabel de Rolando, cofundadora y presidente de Concebir.

“La falta de esta ley está trabando todo el sistema de la fecundación in vitro. Las obras sociales y prepagas aprovechan este vacío legal para complicar el acceso o no cubrir los tratamientos”, sostuvo Gustavo Martínez, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva.

El proyecto de Ley Integral de Técnicas de Reproducción Humana Asistida establece derechos y deberes de los centros de salud; instaura protocolos específicos para ser utilizados por los profesionales, crea un registro único de donantes de gametos, promueva las instancias para contar con la homologación de los consentimientos informados, entre otras cuestiones.

Uno de los puntos más polémicos gira en torno al destino de los embriones. Sucede que algunos sectores sostienen que los embriones son personas y de allí que debería prohibirse o restringirse la fecundación in vitro. “La Corte Interamericana ha sostenido de manera clara que el embrión in vitro no es persona, justamente por ello la ley de acceso integral prevé la cobertura médica de la fertilización in vitro y, en esta misma línea, el proyecto de ley especial permite que los usuarios puedan criopreservar los embriones para posteriores tratamientos, donarlos para que otras personas o parejas puedan ser padres, donarlos para investigación o solicitar el cese de la criopreservación”, le explicó a PERFIL la abogada Marisa Herrera, quien participó en la elaboración del proyecto.

La norma cuenta con media sanción de Diputados. Pero si no se trata en el Senado antes del 30 de noviembre perderá estado parlamentario. “Si se llega a diluir esta ley especial tendremos que volver a empezar de cero. Sería muy serio”, opinó Rolando. “Lo lógico en un país que ha sido pionero en la fecundación in vitro es que haya una ley que dé marco a nuestra actividad y ayude a los pacientes a lograr tener un hijo”, concluyó Martínez.

Esta nota fue publicada en la Edición Impresa del Diario Perfil.