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¿Los juguetes sexuales contienen sustancias nocivas?

14 de febrero de 2019

Muchas personas adquieren juguetes sexuales, artefactos que están hechos para estar en contacto con la piel, sin tener en cuenta algunos de los materiales que se usan para su fabricación. Un estudio realizado recientemente en Alemania detectó la presencia de sustancias nocivas en muchos de ellos.

En el análisis que se realizó, se determinó que cuatro de los doce vibradores testeados arrojaron un resultado “deficiente” en cuanto a las sustancias contenidas. Lo mismo sucedió con las bolas chinas. En los productos o en los accesorios que los acompañaban se detectaron, por ejemplo, hidrocarburos aromáticos policíclicos que están catalogados como cancerígenos y un plastificante DEHP, que puede dañar la fertilidad.

Por lo general no existen normas que establezcan valores límite en la fabricación de juguetes sexuales, pese a que los productos están obviamente en contacto con la piel, mucosas y diversos órganos.

Los responsables a cargo de la investigación, pertenecientes a la fundación de nombre Warentest, pusieron a prueba los productos rigiéndose por los valores estándar permitidos para otro tipo de productos, como por ejemplo los juguetes para niños. El resultado: algunos productos superaban el límite más de 100 veces, según consignó la agencia internacional DPA.

El estudio observó además si existía algún tipo de correlación entre calidad y precio. ¿Los juguetes sexuales más económicos contenían más sustancias nocivas o potencialmente nocivas? No. Esas sustancias estaban presentes tanto en vibradores caros como en otros de menor precio. Al mismo tiempo, algunos de los más económicos no contenían ninguna sustancia nociva, mientras que otros accesorios carísimos sí tenían.

El hecho de que un producto tenga un olor poco agradable ni bien se abre el paquete no es necesariamente un indicador de que existe presencia de sustancias nocivas. El análisis  dio cuenta que ciertos olores no están vinculados a la composición de los accesorios.

Fuera de este tipo de advertencias, el equipo que testeó los objetos recomendó lavarlos siempre a fondo tras cada uso de modo de evitar la propagación de gérmenes.

Los usuarios también deberían tener cuidado con los juguetes digitales. Algunos vibradores pueden operarse a control remoto y otros tienen una cámara incorporada. En estos casos la seguridad de quien lo usa no está absolutamente garantizada. Si bien no se detectaron transmisiones ni grabaciones de datos, no queda descartado que se hagan, por eso se desaconseja utilizar este tipo de accesorios sofisticados si uno quiere preservar cierta intimidad.

F.D.S/