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- Cuerpo & Alma -

Comunicar sin palabras

18 de noviembre de 2018

Si bien se estima que un 90% de la comunicación es no verbal el “idioma del cuerpo” no debe concebirse como verdad absoluta.

Por Dra. Guillermina Rizzo (*)

Le propongo el último acertijo. Mi querido/a lector/a, sepa usted, que me gusta que ejercite su mente.

Si menciono a Jesús, Churchill, Michael Jackson, E.T., Hitler, George Bush, Freddy Krueger, Richard Nixon, Perón, El “Hombre Pálido”, Samara, princesa Aurora, Saruman, Capitán Garfio, “Dedos”, Madre Teresa y también el Papa Francisco; coincide conmigo en que hago referencia a una serie de personas y personajes famosos.

Si digo calle Corrientes o la acera del Grauman´s Chinese Theatre en Hollywood, desfilan por su mente centenares de artistas.

La “cueva” o Punta del Este, arroja más pistas. ¿Adivinó? ¡Las manos!

La Comunicación No Verbal es un espejo de las emociones; posturas, gestos, movimientos corporales, entonación de la voz, ubicación en el espacio, ropa, son fuentes emisoras de mensajes a nivel inconsciente.

Si bien se estima que un 90% de la comunicación es no verbal el “idioma del cuerpo” no debe concebirse como verdad absoluta, sino que debe ser analizado y comprendido dentro de un contexto más amplio para poder esgrimir conclusiones.

Las manos expresan muchos aspectos de una persona o personaje y sus circunstancias. Si realiza trabajos pesados o si es pianista, si dedica tiempo a su cuidado o si tiemblan por alguna razón; lo cierto es que muchas de ellas han quedado inmortalizadas a lo largo de la historia.

Si bien hay quienes afirman poder ver el futuro en las líneas de las manos lejos estoy de esa tarea; le propongo revelar algunos significados de los gestos y movimientos que usted hace con sus manos.

Llevarse las manos a la cara implica pensamientos negativos tales como inseguridad o desconfianza; restregar un ojo es un intento de bloquear lo que se ve, evitar mirar al otro a la cara, incluso mentir. Tocarse la nariz refleja desde engaños, enojos y molestias; mientras que llevarse un dedo a la boca significa necesidad de tranquilizarse e inseguridad.

Si en una conversación su interlocutor se toca la oreja, ¡atención! es el deseo inconsciente de inhibir las palabras que está escuchando; sugerencia: deje de hablar. Quien se suele tocar la boca mientras habla, sin dudas algo oculta.

Exhibir las palmas de las manos se asocia con deferencia, lealtad y honestidad; hacia arriba, cual mendigo, denota sumisión; por el contrario, hacia abajo reflejan autoridad. El puño, simboliza el golpe a quien lo escucha; los dedos entrelazados, en líneas generales, son un gesto de frustración o actitud hostil.

Personas muy seguras de sí suelen ubicar sus manos “en ojiva” entrecruzando sus dedos. Quien habla las ubica hacia arriba y quien escucha generalmente las ubica hacia abajo.

Caminar con la frente en alto y las manos tomadas detrás de la espalda es una postura propia de personas con rangos de autoridad. Se asocia con seguridad y superioridad, tomarse el brazo o la muñeca muestran frustración y la intención de autocontrolarse.

Mención especial merecen los pulgares. Quien usa ropas nuevas o atractivas realiza más gestos con dichos dedos que quien usa ropa “pasadas de moda”. El dedo “gordo” expresa dominio, superioridad y hasta agresión.

Las manos en los bolsillos transmiten reticencia, desconfianza y falta de voluntad, en ese caso deberá hacer un esfuerzo para acaparar la atención y ganarse la confianza. Exhibir pulgares por fuera de los bolsillos reflejan agresividad en una situación conflictiva, mientras que ocultar solo los pulgares destaca o enmarca la zona genital; análisis y significados para otra columna.

El “apretón” de manos se emplea generalmente como saludo, refleja desde dominio, sumisión e igualdad. En mi caso gratitud. ¡Hasta el próximo domingo!

(*) Dra. en Psicología. Columnista en medios de comunicación. | Twitter: @guillerizzo

 

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