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- Cuerpo & Alma -

La virtud de anticiparse

12 de noviembre de 2017

El rol de la ansiedad en tu vida.

Por Guillermina Rizzo*.

Mi querido lector, le confieso mi amor por la lectura es eterno, en mi casa siempre había libros, disfrutaba cada cuento que me leían y si alguien narraba había un disfrute adicional.

Recuerdo el cuento de “La Lecherita”, sobre el final aparecía la moraleja; el argumento versaba sobre la hija de un granjero que camino al mercado con la vasija de leche realizaba planes a futuro con lo que obtendría de la venta, la sucesión de planes se trunca cuando tropieza, cae al suelo y el final ya lo imaginan o seguramente conocen.

Existen personas que “lloran sobre la leche derramada” por largo tiempo, y otras que rápidamente se reponen ante un tropiezo o fuerte golpe.

¿La ansiedad es mala consejera? ¿Qué rol juegan los pensamientos? ¿Es un don anticiparse? Ansias, pensamientos, anticipaciones, se mezclan casi como ingredientes de un cóctel que determinan diferentes resultados.

La ansiedad es un mecanismo adaptativo de defensa, dicha función se pone de manifiesto ante situaciones consideradas amenazantes dando lugar una serie de acciones. Para ello se debe poder registrar previamente qué es amenazante y que situaciones, personas o hechos no lo son, surgiendo de esta manera un proceso de doble valoración que podemos traducir en interrogantes: ¿Qué está ocurriendo? ¿Cómo impacta? ¿Qué consecuencias tiene o puede generar? y ¿qué competencias se posee? ¿De cuáles y cuántos recursos se dispone para poner en acción? ¿Qué confianza se tiene en esos recursos y competencias?

Sin dudas, juega un rol fundamental el pensamiento, pues tales valoraciones se fundamentan en la posibilidad de procesar informaciones.

Denominados por varias disciplinas como procesos cognitivos, las actividades de tales procesos mentales de pensamiento derivan en una determinada caracterización de la realidad y en una representación de nosotros mismos; dichas representaciones y acciones, sean imaginarias, virtuales, simuladas, experimentadas son las que determinan el repertorio de acciones.

La anticipación, es un tipo de pensamiento dentro de los procesos cognitivos, que, sobre la base de la experiencia, de la información a la que se accede y de los conocimientos adquiridos permite predecir resultados, pronosticar consecuencias e intervenir oportunamente.

Es sabido que la función de la ansiedad es generar un movimiento, una acción, una respuesta, en virtud de ello, cuando la misma es desmesurada es imposible que se forjen los pensamientos adecuados y menos aún anticiparse. A su vez, perderse en pensamientos fantasiosos, alejados de lo real, tal cual sucedió con “la lechera” del cuento ocasiona tropiezos, distorsiona el panorama y nubla la vista.

Existen seres que sorprenden, pues parecieran estar siempre un paso o varios adelante, algunos dicen que es intuición, olfato o cazadores natos de oportunidades, considero que procesos de inducción, deducción, persuasión, como así también inferir y deliberar se desarrollan y amalgaman con datos y conocimientos, seres que se levantan rápidamente tras una caída y ven el escenario más adverso como una nueva oportunidad.

Desarrollar ciertas destrezas y habilidades requiere esfuerzo, tiempo, dedicación y está en las antípodas del pensamiento mágico o la bola de cristal. Recurro a la sabiduría de refranes, pues si bien es cierto que “el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra”, admiro a esos seres que sutil o de forma deliberada, con sabiduría o tal vez con un estilo artesanal tienen esa capacidad de anticiparse, para algunos son los que marcan tendencia, para mí son los que verdaderamente iluminan.

(*) Dra. en Psicología. Columnista en medios de comunicación. | Twitter: @guillerizzo

 

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