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- Relaciones -

Vacaciones de invierno ¿o de infierno?

Las vacaciones son una prueba clave para las familias.
28 de junio de 2017

Por Sebastián Girona (*)

Las vacaciones de invierno si bien son vacaciones, no dejan de alterar un poco el funcionamiento familiar y teniendo en cuenta esto, pueden presentar conflictos en la pareja y también en la familia. Desde cómo organizarse durante esos días hasta la sobreexposición en términos de tiempo compartido, pasando por la adaptación que se requiere al inicio de todo cambio.

La organización de las vacaciones suele poner de relieve los roles de la pareja. En todo vínculo suele haber alguien que es el que propone y otro que es más quien acompaña. Como las vacaciones requieren organización por lo menos en el sentido de saber cómo se van a manejar con los chicos durante esas dos semanas, esto puede significar una oportunidad de que surjan conflictos de poder dentro de la relación. Dependerá de cómo se administre ese poder que circula dentro de cualquier relación para que la pareja no entre en conflictos.

Una distribución equitativa del poder es lo que hace que la pareja se sienta más pareja. En ese sentido será importante que ambas voces se tengan en cuenta y que cada uno se dedique a organizar lo que mejor sabe hacer.

Uno de los principales motivos de pelea en una pareja suele ser la educación de los hijos y cuando digo educación lo digo en amplio sentido del concepto. Los limites, la organización, que tanto colaboran los chicos en las tareas de la casa, etc. son temas sobre los cuales, las parejas suelen discutir. En las vacaciones estos temas pueden llegar a ser más notorios ya que los padres pasan más tiempo con los hijos y con esos temas también.

La sobrexposición es un gran tema en toda vacación familiar. De repente el grupo familiar pasa mucho más tiempo juntos de lo que acostumbra y esto puede generar roces, peleas, diferencias y conflictos. Para adaptarse a esto será necesario incrementar la paciencia y la tolerancia en el inicio de las vacaciones, teniendo en cuenta esto puede servir comenzar las vacaciones pensando que van a existir conflictos pero lo importante no es que existan sino lo que se hace con los conflictos. Será importante pensar que las vacaciones perfectas no existen y a partir de esto moderar las expectativas.

(*) Psicólogo especialista en vínculos.