Rouge

Rouge

- Actualidad -

Cumbre Argentina: Máxima y el Papa en el Vaticano

22 de junio de 2017

El Sumo Pontífice recibió a los reyes de Holanda en un clima disentido y muy familiar.

Por primera vez en la historia, el Papa recibió hoy en en un clima de gran familiaridad, a los soberanos de Holanda , el rey Guillermo Alejandro y su consorte argentina, la reina Máxima.

“¿Cómo le va?”, saludó el Papa, en lenguaje “porteño” y muy sonriente, a la reina Máxima, que al estrecharle las manos hizo una pequeña reverencia y le dijo: “Su Santidad, encantada de volver a verlo”.

Tras recibir a los monarcas en la Sala del Tronetto, antesala de la Biblioteca, minutos antes de las diez de la mañana, mantuvieron una reunión a puertas cerradas de 35 minutos. Allí hablaron de temas de interés común como la protección del medio ambiente y la lucha contra la pobreza y, especialmente, del fenómeno migratorio, según indicó luego el Vaticano.

La primera visita al Vaticano, ya con Francisco como Papa, fue cuando Máxima y Guillermo aún príncipes herederos, el 19 de marzo de 2013. En esa fecha, Jorge Bergoglio asumió el pontificado.

Tanto hoy, como en esa ocasión, aunque existe la norma que indica que la reinas católicas no están obligadas a usar el negro debido al llamado “privilege du blanc”,  Máxima siguió al pie de la letra la etiqueta del Vaticano y vistió de riguroso vestido negro, largo, con los brazos cubiertos y la cabeza también cubierta como una mantilla.

Los soberanos holandeses sorprendieron al Papa con un bellísimo jarrón de tulipanes amarillos y blancos. “Estas son flores de Holanda. No sólo las donamos para Pascuas, sino que si se plantan pueden resistir y será un honor para el pueblo holandés que estén en el Vaticano”, explicó el rey Guillermo, en inglés.

El Papa “¡Su Santidad, gracias! ¡Qué fantástica bienvenida!”, saludó el rey Guillermo Alejandro, en inglés. “Buen día, buen día”, agregó el monarca, muy sonriente, en español.

Acompañados por una amplia delegación, Guillermo y Máxima habían sido escoltados hasta allí, en una tradicional procesión por los salones de la Segunda Loggia del Palacio Apostólico, en medio de un clima solemne, por gentilhombres del Vaticano.

Tras la audiencia con los reyes, como es tradición, el Papa saludó al resto de la delegación, que incluía el canciller holandés Bert Koenders y la ministra para el Comercio Exterior y la Cooperación Internacional, Lilianne Ploumen. Los reyes de Holanda también están cumpliendo una visita oficial a Italia, que culminará mañana.

A su turno el Papa les regaló un antiguo medallón romano con la imagen de San Martín de Tours que con su capa lo cubre a un pobre, una copia de su mensaje mundial para la Jornada Mundial de la Paz – “firmado especialmente para usted”, le dijo al rey-, y sus tres documentos más importantes: la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, la encíclica Laudato Sí y la exhortación apostólica Amoris Laetitia. Antes de despedirse, fiel reflejo de un clima muy distendido, el Papa volvió a charlar unos minutos con la pareja real. Al saludarlo, en castellano, Máxima, elegante y sonriente, volvió a hacer una pequeña reverencia.

 

Un pensamiento en “Cumbre Argentina: Máxima y el Papa en el Vaticano”

  1. Un maestro que permanece mudo cuando se enseña el error, y no obstante pretende ser un maestro de la verdad, es peor que un fanático descarado y con su hipocresía hace más daño que un hereje… MARTÍN LUTERO

Los comentarios están cerrados.