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- Cuerpo & Alma -

Tips para dormir mejor

13 de abril de 2017

Por María Fernanda López (*)

No hay día en que no hablemos sobre nuestro sueño. Que tenemos mucho, que no pudimos dormir lo suficiente, que nos desvelamos a la madrugada, que sonó el despertador y no lo escuchamos o que dormimos como un bebé. También empezamos a comparar cuantas horas dormimos, si lo hicimos con la ventana abierta o cerrada, con la televisión prendida o con la habitación cerrada herméticamente y en silencio. Todos creemos que nuestra forma de dormir es la más adecuada. Pero en realidad, ¿Cuánto sabemos sobre el tema? ¿Por qué es necesario dormir? ¿Cuántas horas tenemos que hacerlo por día? Lo que no duermo hoy, ¿Lo recupero durmiendo más mañana?

Dormir es algo que se da naturalmente y es indispensable para la vida. No solo nos ayuda a reponer las energías gastadas durante todo el día sino también a mantener nuestra capacidad inmunológica, activar nuestro cerebro, consolidar nuestra memoria y mejorar nuestro estado anímico. Es un sistema complejo que esta compuesto de etapas, de ciclos y de ritmos. Nuestro rendimiento durante el día depende de que tan reparador haya sido nuestro sueño. Si dormimos poco, vamos a rendir mal y lamento decir que el sueño no es acumulable. Si dormimos mucho el fin de semana solo haremos mucho más complicado mantenernos despiertos el lunes.
La mayoría de las personas piensa que cuando dormimos nuestro cerebro se “apaga”, se “desconecta” pero, sin embargo, ocurre todo lo contrario. Cuando el cuerpo se relaja el cerebro entra en acción, se activa, comienza a liberar hormonas, neurotransmisores y presenta mucha actividad eléctrica. Podríamos decir que el cerebro esta más activo cuando dormimos que cuando estamos despiertos.

Para saber si estamos durmiendo adecuadamente tenemos que tener en cuenta cinco simples criterios:

No sentirnos cansados ni agotados durante el día;
Estar alerta;
Poder mantener la concentración sin dificultades;
Poder llevar una actividad normal sin fluctuaciones;
No tener periodos de somnolencia durante el día.

Si sentimos que nuestro sueño no logra ser reparador, que siempre estamos cansados, somnolientos, de mal humor, que nos cuesta comenzar nuestro día, mantener focalizada nuestra atención y empezamos a tener algunas “lagunas” en nuestra memoria, hay algunos tips de Higiene del Sueño que es importante que tengamos en cuenta y llevemos a cabo:

El ambiente es muy importante. El dormitorio debe estar a oscuras, silencioso y con una temperatura templada. No abrigarnos en exceso. La decoración del mismo no debe ser sobrecargada sino ser lo más relajante posible.

Cenar liviano y dejar de consumir alimentos y bebidas tres horas antes de acostarnos es lo ideal. Nunca debemos acostarnos con hambre.

Suspendamos la actividad física intensa dos o tres horas antes de irnos a dormir, cambiémosla por una más relajante que nos facilitará el dormir.

Sería ideal no tener el televisor en el dormitorio o, por lo menos, no utilizarlo antes de dormir.

Si no tenemos sueño, no nos acostemos porque nos será mucho más complicado poder conciliar el sueño. Este nos genera una sobreestimulación que nos puede generar insomnio.

No utilicemos nuestros smartphones en la cama, solo nos ayudará a mantenernos más despiertos y alertas. Terminaremos revisando todas las redes sociales, los mails, entrando en buscadores y solo conseguiremos desvelarnos.
Si no logramos regular nuestro sueño manteniendo rutinas e incorporando pautas de Higiene del Sueño, concurramos a un especialista que nos ayudará a mejor nuestra calidad de sueño y, por ende, nuestra calidad de vida; Lo más importante: Nunca automedicarnos ni tomar la medicación de otra persona. Tengamos en cuenta que no siempre es necesario el uso de medicación para regular nuestro sueño.

(*) Autora de “Cómo dormir mejor”, Ediciones B.

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