Rouge

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- Mi piel -

Lo que el sol me dejó

1 de diciembre de 2016

Por Karina Bianco.

Los síntomas de las quemaduras solares normalmente son temporales. Sin embargo, los daños a las células de la piel con frecuencia son permanentes y pueden tener efectos serios a largo plazo, como cáncer de piel.

Lunares. Suelen aparecer meses después de la exposición solar en forma de pecas. Deben controlarse para observar su evolución.

Urticaria solar. Es una picazón provocada por una fuente de iluminación, que puede ser el sol natural o las lámparas artificiales, origina la aparición de ronchas y mucho picor. Se diagnostica con unas pruebas especiales denominadas pruebas fotolumínicas o “fototest” y suele tener una evolución crónica y larga.

Ampollas. Si se reviente por sí sola, lo más recomendable es cubrirla con una gasa para evitar una infección. Si ya la zona está infectada, se debe acudir inmediatamente a un dermatólogo para evitar una infección.

Pérdida de piel. Es posible que la piel en el área quemada se descascare por sí sola, pero no lo hagas vos misma ya que es una área muy sensible y susceptible a un daño mayor.

“Se debe asistir al dermatólogo por lo menos una vez al año para realizar auto exámenes. Solo toma unos minutos y es muy tranquilizador. Por otra parte, si se observa que un lunar o mancha en la piel está cambiando; genera picazón, sangrado o varía su tamaño, se debe consultar inmediatamente con un especialista”, explica Doctora Rosi Flom, dermatóloga, miembro internacional de la Academia Americana de Dermatología y miembro titular de la Sociedad Argentina de Dermatología.

– Si tu piel estuvo expuesta al sol, debes prestar especial atención a:
Piel roja, sensible y caliente al tacto.

– Ampollas que aparecen horas o días después.

– Reacciones graves (algunas veces llamadas alergia solar), incluyendo fiebre, escalofríos, náuseas o erupción cutánea.

– Peladura de la piel en áreas quemadas por el sol varios días después de la quemadura.

– Si presentas algunos de estos síntomas, debes hacer todo lo posible por evitar el sol inmediatamente con el fin de prevenir la formación de ampollas.