Rouge

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- Mi piel -

Alimentos y rituales para que tu bronceado sea más duradero

27 de Noviembre de 2016

Por Karina Bianco.

Más hidratación, más bronceado.
La sal del mar y el cloro de la pileta alteran el PH de la piel y deterioran el manto hidrolipídico de la misma, por lo que es importantísimo hidratar y reparar después de un día de piscina y playa. Por lo tanto la hidratación en estos días debe ser casi obsesiva ya que es la mejor manera de prolongar el bronceado. Llevá agua termal en tu bolso y rociá la piel varias veces en el día, sobre todo cuando la sientas tirante. No solo calma y desinflama, sino que evitará que te peles.

Limpiar el rostro.
Después de la ducha es recomendable limpiar la piel del rostro para eliminar restos de cremas solares, salitre o cloro con agua micelar, además de realizar una función calmante, ayuda a limpiar la piel de forma suave.

¿Qué uso? ¿Crema hidratante o loción post solar?
Lo mejor es usar ambos. Mientras que los aftersun calman y reparan la piel, tu crema habitual la re hidratará y la hará más fuerte frente a las exposiciones solares posteriores.

Exfoliación.
Si bien sensibiliza la piel, es necesaria porque precisamente remueve las células muertas, una de las claves para tener un bronceado más parejo. Se recomienda hacerla cada quince días, siempre por la noche y utilizando productos suaves que no la sensibilicen más.

Alimentá tu piel.
La soja es rica en vitamina E, una vitamina con poder cicatrizante  que, en caso de una exposición solar prolongada que nos haya ocasionado algún tipo de rojez, nos ayudará a la recuperación.
Las verduras de hoja verde (estimulan la hidratación y elasticidad de la piel); los frutos rojos (aumentan la producción de colágeno y luchan contra los radicales libres), los frutos secos y las semillas (para hacer frente a la deshidratación de la piel y a su proceso de envejecimiento).

Las almendras son ricas en vitamina E, fibra y omega 6 y 9. El aceite y la leche de almendras son excelentes remedios para aliviar las quemaduras solares.

Té verde. Además de ser adelgazante, antioxidante, depurativo… es rico en polifenoles, un antioxidante que reduce la inflamación, el té verde ayuda a calmar el dolor producido por una exposición prolongada bajo el sol.

Los tomates también tienen propiedades antioxidantes, ya que son ricos en licopeno, por lo que al igual que las almendras, el té verde y el salmón, ayudan a neutralizar las moléculas peligrosas que pueden desarrollarse después de haber estado mucho tiempo tomando el sol. Aunque no lo creas, los tomates procesados usados en ketchups, salsas y jugos contienen más licopeno que los naturales.

Las zanahorias contienen beta-caroteno, un poderoso antioxidante que ayuda a que la piel esté sana, radiante y brillante. Además, previene muchas enfermedades. Combate el envejecimiento de la piel y la protege frente al sol y las quemaduras.

Y recordá que siempre más vale prevenir…así que cuidá tu piel del sol con un FPS de alta protección.