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- Belleza -

Cómo saber cuál es tu base de maquillaje

15 de noviembre de 2016

Por Andrea Abrell (especial de la agencia DPA)

Es el pilar de un buen maquillaje, la base necesaria para que los colores del «cuadro» se luzcan a la perfeccción: se trata de la base de maquillaje o «foundation», que permite que el cutis luzca parejo. La variedad de estos productos en farmacias y perfumerías es enorme, por lo que muchas mujeres no saben qué comprar. Aquí, algunos consejos para elegir la base adecuada:

– El tipo de piel: Una piel seca necesita una base distinta que una mixta o grasa. Para las pieles secas, lo ideal son las bases líquidas con sustancias humectantes. Quienes tienen pieles mixtas, grasas en la zona T (frente, nariz y mentón), con poros abiertos y granos, deberían optar por una base muy ligera, sin aceites, más bien en forma de polvo. En las partes más secas de la cara se puede usar base líquida, pero es importante que las dos tengan el mismo tono.

– El tono de la piel: El producto debe verse bien natural. Por eso es importante probarla primero. Un lugar donde colocarla puede ser la parte interior del brazo o el límite entre el cuello y el escote. Es importante hacer la prueba con la luz del día.

– La estructura de la piel: Además del tono y tipo, hay que preguntarse: ¿qué estructura tiene la piel? ¿Presenta líneas finas y arruguitas, zonas enrojecidas o venitas? En ese caso, la base debe tener mayor poder para cubrirlas. Las pieles más jóvenes, con poros finos, suelen quedar bien con una crema de día tonalizada. La base ideal debe brindar a la piel un brillo juvenil y mejorar la elasticidad de la piel.

– El empleo: No sólo es importante el producto, sino también la técnica para aplicarlo. Es mejor aplicar la base con una pequeña esponja que con los dedos, ya que permite esfumar mejor el maquillaje y que el producto penetre mejor en la piel, al punto de parecer casi invisible.

Si se usa crema de día por las mañanas, hay que aplicarla media hora ante de la base, para que se absorba bien. De lo contrario, la base no se fija bien en el cutis. De hecho, es recomendable hidratar la tez antes de colocar la base, ya que eso empareja la superficie, rellena los poros abiertos y mejora la apariencia de la superficie cutánea.

Antes se decía que después de colocarse la base había que aplicar polvo, pero esto ya no es así. Si se utiliza un producto mate, no hace falta utilizar polvo.