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Enamoramiento y amor, cómo reconocerlos

14 de febrero de 2013

Patricio Gómez Di Leva (*)

El enamoramiento es un estado de felicidad instantánea, pasional, desbordante, incontenible e irracional, que nos conecta con una sensación de profunda completitud.
Cuando estamos enamorados no podemos pensar en otra cosa que no sea la persona de la que estamos enamorados y la alegría que nos genera. Pero… ¿cuánto puede durar ese estado?

Freud decía que el enamoramiento es un estado psicótico de la  personalidad, y tenía razón, no hay nada más parecido a un loco que un enamorado. El enamorado no está viendo la realidad, sino que idealiza. Es decir, no ve al otro en su totalidad, sino que el otro es una pantalla donde proyecta sus aspectos idealizados.

Este estado es insostenible en el tiempo. Puede durar horas, días, e incluso meses. Y es justamente cuando se empieza a conocer al otro y lo que verdaderamente es, cuando aparecen las primeras desilusiones que dan paso a un encuentro más real, de aceptación en su totalidad, con sus defectos y virtudes. A partir de ese momento, es cuando podemos empezar a construir una relación y el enamoramiento es reemplazado, en algunos casos, por el amor.

El amor es el estado en el que  elegimos a nuestra pareja sin querer cambiarlo, buscando  a partir de ahí construir un camino juntos. Puede ser más placentero que el enamoramiento, pero en lo que no puede competir nunca es en el nivel de intensidad. El enamoramiento siempre es más intenso. Cuando estamos enamorados nos atraen las coincidencias, en cambio en el amor, también aparecen las diferencias.

Por suerte, en las relaciones podemos ir del enamoramiento al amor y del amor al enamoramiento. Podemos amar pero también enamorarnos muchas veces de la misma persona. Casi que sería necesario para poder sostener una relación que nos haga felices. Podríamos pensar que el enamoramiento es como la felicidad, la vivimos de a ratos.

La química del amor
Hoy sabemos que todo lo que nos pasa tiene su correlato físico: cuando estamos asustados temblamos, al emocionarnos se nos pone piel de gallina, con la ansiedad se nos acelera el corazón, y cuando estamos enamorados podemos sentir todas estas cosas… y algunas más.

El principal responsable de todo lo que nos pasa cuando estamos enamorados es la Dopamina, un neurotransmisor que en este estado aumenta y produce síntomas placenteros, excitantes y que tienen el poder de alejarnos de la realidad. Pero ella no está sola, ya que también interviene la Noradrenalina, que es la responsable de que focalicemos la atención en un objeto, más específicamente nuestro objeto de amor. A todo esto se le suma una baja en la Serotonina que es la  que provoca que aparezcan pensamientos obsesivos en relación a nuestro amor. Ahora sí, con este coctel explosivo ya no podemos evitar estar enamorados.

Este es un momento que tenemos que disfrutar, pero también debemos ser cuidadosos y estar muy atentos, porque es cuando más vulnerables somos. Al mismo tiempo, el deseo sexual se va por las nubes y nos volvemos mucho más impulsivos. Por eso,  un punto fundamental en esta etapa es el uso del preservativo. Cuando estás enamorado desaparece el pasado y el futuro, y lo único que nos importa es el amor. Por eso es importante ser conscientes de que el enamoramiento pasa y las consecuencias de una relación sin protección pueden traer aparejados a corto, mediano o largo plazo. Por eso, si estás enamorado/a no te olvides de tener siempre los preservativos a mano. De todas maneras, con el tiempo la realidad se impone, la química se estabiliza y las cosas vuelven a su lugar.

Tips para enamorados
– No dejes de cuidarte, tené siempre preservativos a mano. Cuando estamos enamorados somos más vulnerables y podemos olvidarnos del sexo seguro.
– No tomes grandes decisiones con respecto a la pareja cuando estás enamorado. ¡Recordá que no estás en tus cabales!
– Disfrutá, pero estate preparado para cuando aparezcan las primeras diferencias.
– Respetá tus límites y los del otro: Los límites claros ayudan a sostener este estado.
– La clave para re-enamorarse es mantener espacios propios para no dejar de sorprender al otro.
– Estate atento de no caer en la rutina ya que es el enemigo número uno del enamoramiento.

* Sexólogo del Departamento de Investigación y Educación Sexual de PRIME Argentina