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- Deco -

Las importancia de las cortinas

11 de febrero de 2012

Para muchos se trata simplemente de un detalle para filtrar el paso de la luz, pero lo cierto es que las cortinas constituyen un gran elemento decorativo, que además cumplen esa útil función. Un componente que no puede faltar en cualquier casa o departamento.

El tratamiento que se le de a una ventana puede cambiar y mejorar la apariencia de cualquier habitación. Las cortinas no sólo brindan intimidad, sino que también son fundamentales a la hora de ahorrar energía manteniendo el ambiente fresco o cálido dependiendo de la época. También pueden ser una genuina herramienta en decoración: por ejemplo, para generar un efecto de mayor amplitud de una ventana o para ocultar algún tipo de imperfección. Cuando el techo es demasiado bajo, se puede disimular colocando las cortinas lo más cerca posible del techo y de este modo parecerá más alto.
Confeccionar las propias cortinas es una forma acertada y más económica de obtener exactamente lo que se quiere desde el punto de vista del diseño. El proceso es bastante sencillo y no se requiere demasiada habilidad para coserlas. Muchas veces las cortinas que ya vienen hechas, no cubren todos los requerimientos, ya sea por los tamaños o por los diseños, y esto nos enfrenta a muchas limitaciones al momento de elegir. Escoger la propia tela para las cortinas permite además realizar almohadones o cubrir una silla con el mismo material.

Una buena idea es combinar el color, diseño o textura de las cortinas con algún mueble u otro objeto en la decoración para que no resulte agobiante y demasiado repetitivo. Con cortinas a medida, también se puede asegurar que el revestimiento de todas las ventanas de la casa tenga cierta continuidad, de modo que haya una mirada homogénea cuando se mira desde el exterior.

Criterios estéticos y prácticos

A la hora de vestir las ventanas se impone aunar criterios estéticos y prácticos, ya que la cantidad de luz que deseamos mantener y las dimensiones de la habitación deben condicionar la elección. Una opción recomendable es superponer varias cortinas y accesorios. Esta fórmula tradicional permite graduar las intensidades luminosas y además garantiza el resultado final. La gran innovación consiste en alternar texturas v materiales antes impensables.
Así, se puede recurrir a la unión clásica de la cortina y el visillo que se alejan del modelo blanco y liso para animarse con colores más atrevidos y estampados coordinados. La ventaja de esta combinación radica en que el visillo no resta prácticamente luz, pero preserva la intimidad doméstica de las miradas ajenas.

Existen varias maneras de vestir las ventanas de una casa para dotarlas de personalidad propia: con estampados coordinados, con galerías forradas, combinando cortinas y estores.
Dependiendo del estilo de las cortinas, se pueden crear ambientes diferentes y originales. Las clásicas cortinas dobles, se van quedando atrás, dejando lugar al estilo moderno o chino, con cortinas enrollables de una sola pieza (estores) cuyo mecanismo es más sencillo e higiénico.

Las cortinas romanas son similares a los estores. Son cortinas verticales, lisas, que se pliegan verticalmente formando un acordeón mediante varillas horizontales, cosidas a intervalos regulares al interior de la tela. El mecanismo se maneja mediante un cordón.

Las cortinas de corredera que van enganchadas por anillos y se despliegan hacia los lados, son las clásicas que se han utilizado en todos los tiempos.
La elección de la tela será en función del tipo de cortina que se haya elegido. Se debe considerar que existen telas en diversas composiciones y estilos. Para cortinas de enrollar, por ejemplo, convienen las telas duras como lonas, lino, algodón grueso. Las cortinas de barral, admiten cualquier tipo de tela. La variedad de telas para cortinados incluye brocados, lino, voile, organzas, terciopelo. Lo más importante para saber si una tela es adecuada para la confección de cortinas es su caída, es decir, su peso, la forma en que la tela cuelga del aire, la caída debe de ser suave y natural. Muchas telas elaboradas con fibras artificiales son muy resistentes pero suelen ser tiesas y no son adecuadas para cortinas.

Al final, lo que realmente determina el estilo de las cortinas es el fruncido, la forma de colgarlas y el soporte elegido. Un bando rematado en ondas y la abrazadera de cordón trenzado, refuerzan el aire clásico y sobrio.

Por Liliana Mestanza, Design Team, Fontenla.