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Grace Kelly, de estrella a princesa

11 de octubre de 2011

El libro sobre la vida de la mujer que enamoró a Rainiero de Mónaco.

A casi 30 años de su muerte, Grace Kelly todavía causa fascinación en el público y es recordada como una de las grandes actrices de Hollywood. Fue modelo, ícono de estilo y elegancia, musa de Alfred Hitchcock y miembro de la realeza. Su trágica muerte a los 53 años, cuando manejaba por las carreteras de Mónaco, dejó a miles de seguidores atónitos y devastados.
Ahora, un nuevo libro del biógrafo de “celebrities” Donald Spoto (editado por Sudamericana) devela el lado menos conocido de la actriz norteamericana.
Grace Kelly muestra a una mujer cálida, inteligente y luchadora. “Decidí respetar el pedido de Grace que, una tarde de 1975, me pidió que dejara pasar 25 años de su muerte para contarlo todo”, relata el autor.
Con la publicación del libro, Spoto parece saldar su obsesión con el director británico Alfred Hitchcock. El escritor y teólogo estadounidense ya había publicado “El arte de Alfred Hitchcok”, “El lado oscuro de Hitchcok” y “Las damas de Hitchcock”, además de otras tantas biografías de personajes como Ingrid Bergman, Marilyn Monroe, Audrey Hepburn y Lady Di.

Una chica como cualquier otra

Grace Kelly nació el 12 de noviembre de 1929 en Pensilvania, en el seno de una familia católica irlandesa. A pesar de que sus padres se opusieron a que fuese actriz, ella quiso realizar su sueño.
Comenzó trabajando como modelo hasta que a los 22 años consiguió su primer papel en la película Catorce horas. Su elegancia y belleza enseguida llamaron la atención en Hollywood y al año siguiente le ofrecieron el papel principal en el western Solo ante el peligro, junto a Gary Cooper. Su siguiente film fue Mogambo, con Clark Gable y Ava Gardner. Fue nominada al Oscar por esta película, premio que obtuvo al año siguiente con La angustia de vivir.

Los caballeros las prefieren rubias

En 1948, Hitchcock, de 54 años, era uno de los directores más renombrados del momento. Por eso, cuando Ingrid Bergman le dijo que dejaría de actuar con él para trabajar con Roberto Rossellini, se sintió perdido. Sin embargo, no tardó en encontrar en Grace Kelly su nueva musa. Bajo su dirección, Kelly trabajó en Crimen perfecto junto con Ray Milland, en La ventana indiscreta con James Stewart y en Atrapa a un ladrón con Cary Grant.

La estrella rebelde de Hollywood

Sin duda, Grace Kelly fue mucho más que una “cara bonita”. También fue una mujer de suma inteligencia y una excelente empresaria. En la época en que trabajó en Hollywood, existía la costumbre de negociar contratos de siete años. Los actores sólo tenían derecho a un sueldo mínimo y no tenían control sobre su trayectoria profesional.
Pero Grace Kelly, al igual que su colega Bette Davis, se rebeló. “La idea de ser propiedad de un estudio me repugnaba”, contó Kelly a Spoto. Así, la actriz se negó a hacer lo que se esperaba de ella y confió en su propio talento para saber lo que le convenía.

Una princesa cinematográfica

Si bien Grace Kelly fue vinculada sentimentalmente con Clark Gable, Jean-Pierre Aumont y Ray Millard, entre otros, fue el príncipe Rainiero III de Mónaco quien logró conquistarla.
Llegar a su corazón no era una tarea sencilla. El palabras del actor Stewart Granger: “Era increíblemente guapa pero se sentía sola e inquieta”.
A pesar de que muchos pensaba que Grace Kelly era “fría y estirada”, Spoto sostiene lo contrario: “Tenía modales refinados y era muy tímida, por eso intimidaba a los que no la conocía”.

En 1955, la actriz concurrió al Festival de Cannes y la revista Paris-Match le propuso que conociera al Príncipe Rainiero III para hacer una nota. El encuentro se concretó y, a partir de allí, se inició una larga relación epistolar entre el príncipe y la reina de Hollywood que culminaría en su boda, un año más tarde. Para Kelly no fue fácil adaptarse a los rígidos códigos de la monarquía. “Tuve que separarme de todo lo que había sido y fue muy duro para mí. De alguna manera, perdí mi identidad”, contó a Spoto. La pareja real tuvo tres hijos: Carolina, Alberto II y Estefanía.

El peor final

En 1982 Grace Kelly empezó a sufrir fuertes dolores de cabeza. Los médicos le dijeron que padecía una enfermedad vascular. El 13 de septiembre de ese año, mientras viajaba en auto de Rocagel a Mónaco en compañía de su hija Estefanía, sintió una punzada en la cabeza y perdió el conocimiento por unos segundos. El coche dio un giro. Cuando Grace recobró la conciencia estaba desorientada. En lugar del freno, pisó el acelerador y el automóvil cayó al precipicio. Estefanía sobrevivió al accidente pero Grace no.
El 22 de julio de 1982, pocos meses antes de su muerte, Grace dio su última entrevista. Cuando le preguntaron cómo le gustaría ser recordada, dijo: «Me gustaría pasar a la historia persona buena y cariñosa que logró algo en la vida e intentó ayudar siempre a los demás”.

Grace Kelly
de Donald Spoto 336 páginas. Editorial Lumen.

2 pensamientos en “Grace Kelly, de estrella a princesa”

  1. Se se, se les olvido GATO DE LUJO, que lo de rainiero fue PARA PROMOCIONAR EL PRINCIPADO y asi aumentar sus ingresos, que quien le daba los dolores de cabeza era CAROLINA quien por esos dias era bieenn puta y del «accidente» que tuvo con Stefania se desconfio MUCHISIMO en esa epoca …

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